{"id":6267,"date":"2022-08-03T14:18:58","date_gmt":"2022-08-03T17:18:58","guid":{"rendered":"https:\/\/aadaih.org.ar\/anuario\/?p=6267"},"modified":"2022-08-14T19:24:53","modified_gmt":"2022-08-14T22:24:53","slug":"la-biofilia-y-los-jardines-terapeuticos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/aadaih.org.ar\/anuario2022\/2022\/08\/03\/la-biofilia-y-los-jardines-terapeuticos\/","title":{"rendered":"La Biofilia y los Jardines Terap\u00e9uticos"},"content":{"rendered":"<p>El t\u00e9rmino <em>biofilia<\/em> hace referencia a la necesidad del ser humano de estar en contacto con la naturaleza y con otras formas de vida.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Moya y Cedr\u00e9s de Bello (2021)<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> &#8220;<em>\u2026biofilia\u2026 proviene del griego bios vida y philia amor, literalmente significa amor por la vida<\/em>&#8220;. All\u00ed explican que el t\u00e9rmino originalmente fue definido Erich Fromm (1973), y desarrollado posteriormente por Edward Osborne Wilson (1984). &#8220;<em>De acuerdo con la teor\u00eda de Wilson, las personas necesitan el contacto con la naturaleza, ya que es fundamental para el desarrollo psicol\u00f3gico. Sostiene que durante los millones de a\u00f1os que el homo sapiens se relacion\u00f3 con su entorno, cre\u00f3 una necesidad emocional profunda y cong\u00e9nita de estar en contacto cercano con el resto de los seres vivos, ya sean plantas o animales. La satisfacci\u00f3n de ese deseo vital tiene la misma importancia que el hecho de establecer relaciones con otras personas. As\u00ed como nos sentimos bien al socializar, encontramos paz y refugio cuando vamos a un bosque, al mar, miramos muros verdes o estamos con nuestras mascotas<\/em>&#8221; (Moya y Cedr\u00e9s de Bello 2021)<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.<\/p>\n<p>Si bien los <em>jardines terap\u00e9uticos<\/em> no son la \u00fanica aplicaci\u00f3n posible del concepto de<em> biofilia<\/em> en un edificio, los mismos cumplen un rol muy importante como parte de las estrategias para dar respuesta a la necesidad de relaci\u00f3n del interior con el exterior y del ambiente construido con el ambiente natural.<\/p>\n<p>Por ello el dise\u00f1o y el uso de los jardines terap\u00e9uticos est\u00e1n ocupando en las \u00faltimas d\u00e9cadas un mayor espacio en el proyecto de los edificios para la salud, redefini\u00e9ndose como una tem\u00e1tica espec\u00edfica con su propio campo de desarrollo disciplinar.<\/p>\n<p>Es dentro de este marco que nos interesa analizar, a continuaci\u00f3n, cuatro aspectos de los jardines terap\u00e9uticos directamente relaciones con la arquitectura para la salud: historia, efectos, tipos y recomendaciones de dise\u00f1o.<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" data-expand=\"600\" class=\"lazyload alignnone size-full wp-image-6336\" src=\"data:image\/svg+xml;charset=utf-8,%3Csvg xmlns%3D'http%3A%2F%2Fwww.w3.org%2F2000%2Fsvg' viewBox%3D'0 0 1280 853'%2F%3E\" data-src=\"https:\/\/aadaih.org.ar\/anuario2022\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Foto-para-agregar-en-nota-Biofilia.jpeg\" alt=\"\" width=\"1280\" height=\"853\" \/><\/p>\n<ol>\n<li><strong> Historia<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Los jardines, terap\u00e9uticos o no terap\u00e9uticos, tuvieron un lugar significativo en los hospitales a lo largo de la historia. Sin embargo, en el siglo XX dejaron de ocupar un espacio en el proyecto y en la realidad de las instituciones de atenci\u00f3n de la salud.<\/p>\n<p>Cooper Marcus y Barnes (1995) sostienen que ya en la Edad Media surge el concepto de jard\u00edn terap\u00e9utico, y que los hospitales y monasterios ten\u00edan un patio recreativo donde los residentes encontraban techo, sol y sombra. Incluso mencionan que St. Bernard (1090-1153) escribi\u00f3 sobre ellos, y que en los siglos XVIII y XIX tambi\u00e9n hubo textos sobre el tema.<\/p>\n<p>NYBG explican que en los hospitales medievales (siglos XII al XV) se cultivaban en los hospitales m\u00e1s hierbas y especias de las que se compraban afuera, siendo los jardines uno de los principales elementos del hospital por tres razones:<\/p>\n<p>&#8211; prove\u00edan plantas para consumo alimentario y medicinales<\/p>\n<p>&#8211; prove\u00edan buenos olores<\/p>\n<p>&#8211; trabajar en el jard\u00edn era una actividad terap\u00e9utica<\/p>\n<p>Este \u00faltimo punto debe entenderse en el contexto de que pr\u00e1cticamente no exist\u00edan tratamientos activos en la medicina y en los hospitales de la \u00e9poca. Gran parte del cuidado en estos hospitales era provisto por el entorno, donde el estimulo visual y olfativo de los jardines ocupaban un rol significativo.<\/p>\n<p>Seg\u00fan NYBG en la teor\u00eda medieval hab\u00eda 6 elementos que influ\u00edan en la salud y la enfermedad, varios de la cuales podemos relacionar con la naturaleza y el uso de los jardines:<\/p>\n<p>&#8211; aire y entorno<\/p>\n<p>&#8211; movimiento y descanso<\/p>\n<p>&#8211; evacuaci\u00f3n y repleci\u00f3n (saciedad)<\/p>\n<p>&#8211; comida y bebida<\/p>\n<p>&#8211; dormir e insomnio<\/p>\n<p>&#8211; pasiones de la mente<\/p>\n<p>Briones (2010) incluso va m\u00e1s atr\u00e1s en el tiempo indicando que desde la cultura egipcia en 1.500 AC se cree que los espacios exteriores ajardinados pueden ser espiritual y emocionalmente curativos a trav\u00e9s del verdor, de la luz del sol y del aire fresco.<\/p>\n<p>Pero hasta en las teor\u00edas higienistas, de fines del XIX y principios del XX, consecuencia del hacinamiento en las ciudades que hab\u00eda producido la revoluci\u00f3n industrial, los hospitales fueron concebidos con una articulaci\u00f3n importante entre el exterior y el interior. La luz natural y el asoleamiento eran altamente valorados.<\/p>\n<p>Para Campari (2009) las ideas fundamentales del pensamiento higienista de fines del siglo XIX en relaci\u00f3n a la enfermedad como fen\u00f3meno social, se extendieron en la ciudad de Buenos Aires a diversos campos de acci\u00f3n, entre ellos, a la intervenci\u00f3n paisaj\u00edstica de \u00e1reas verdes en instituciones hospitalarias, articulando un discurso y una pr\u00e1ctica entre lo social, la salud y el espacio p\u00fablico. En su an\u00e1lisis estas medidas adoptadas siguieron los modelos europeos del utopismo reformista como los de Fourier (1829) y Garnier (1917), que bajo una mirada cr\u00edtica de la situaci\u00f3n social, examinaron la ciudad industrializada desde el desorden urbano, planteando alternativas de planificaci\u00f3n urban\u00edstica basadas en el bienestar ciudadano, para elevar la calidad de vida de los habitantes y obtener mejores respuestas a los problemas de hacinamiento y enfermedades epid\u00e9micas que hab\u00edan repercutido a nivel mundial. Este enfoque coincidi\u00f3 temporal y operativamente con la creaci\u00f3n de la Asistencia P\u00fablica (1883) y la Administraci\u00f3n Sanitaria (1892), como consecuencia de la creaci\u00f3n de la Capital Federal, y de la construcci\u00f3n de varios hospitales en la ciudad con el objeto de velar por el bienestar sanitario de su poblaci\u00f3n en la prevenci\u00f3n y la cura de la enfermedad. Plantea una articulaci\u00f3n conceptual entre las teor\u00edas higienistas urbanas y las teor\u00edas m\u00e9dicas sobre transmisi\u00f3n de la enfermedad que sustentaron en el dise\u00f1o de los hospitales el uso de tipolog\u00edas de pabellones separados entre s\u00ed pero vinculados por \u00e1reas verdes que organizaban al conjunto hospitalario. Menciona como hechos significativos a los antecedentes de las enfermedades epid\u00e9micas de c\u00f3lera (1869) y fiebre amarilla (1871) acontecidas en Buenos Aires, que hicieran cuestionar las condiciones higi\u00e9nicas en las cuales se encontraba la Ciudad.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" data-expand=\"600\" class=\"lazyload alignnone size-full wp-image-6269\" src=\"data:image\/svg+xml;charset=utf-8,%3Csvg xmlns%3D'http%3A%2F%2Fwww.w3.org%2F2000%2Fsvg' viewBox%3D'0 0 1280 640'%2F%3E\" data-src=\"https:\/\/aadaih.org.ar\/anuario2022\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Arti\u0301culo-biofilia-foto-2.jpeg\" alt=\"\" width=\"1280\" height=\"640\" \/><\/p>\n<p>Al sostener que \u201cen ese modelo de ciudad higi\u00e9nica y de nuevos criterios paisaj\u00edsticos ligados a la gestaci\u00f3n y valorizaci\u00f3n de los espacios verdes p\u00fablicos, basado en el pensamiento epidemiol\u00f3gico, se instaur\u00f3 un discurso pol\u00edtico y un saber cient\u00edfico, institucionalizando al hospital como medida indispensable de protecci\u00f3n higi\u00e9nica y disciplinar\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a> y que \u201cse configur\u00f3 un paisaje hospitalario que respondi\u00f3 a una norma de organizaci\u00f3n sanitaria, en la cual cada hospital estar\u00eda compuesto por un sistema de pabellones aislados y a la vez vinculados entre s\u00ed, por \u00e1reas verdes perimetrales como piezas, articuladas y constituyentes, de un concepto de conjunto hospitalario\u201d<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a> le otorga a la parquizaci\u00f3n de los hospitales una trascendencia mayor que la simplemente propia del dise\u00f1o hospitalario: entiende a los jardines de los hospitales pabellonales como parte de la parquizaci\u00f3n urbana.<\/p>\n<p>Pero a partir de la mayor tecnificaci\u00f3n de los tratamientos m\u00e9dicos y de los edificios (ventilaci\u00f3n mec\u00e1nica e iluminaci\u00f3n artificial), del concepto del hospital como una m\u00e1quina de curar y del cuerpo humano como una m\u00e1quina a ser reparada en un taller (con la consiguiente p\u00e9rdida de la subjetividad del paciente), y de las relaciones funcionales como el elemento determinante (por no decir pr\u00e1cticamente el \u00fanico) para el proyecto, los hospitales comenzaron a tener cada vez plantas m\u00e1s compactas y extendidas, y cada vez mayor cantidad de locales sin iluminaci\u00f3n natural y sin contacto con el exterior.<\/p>\n<p>Cooper Marcus y Barnes (1995) explican que en el siglo XX la gran construcci\u00f3n de hospitales, el desarrollo en altura y la priorizaci\u00f3n de la relaci\u00f3n costo-eficiencia hicieron que los jardines desaparecieran salvo en los hospitales de cr\u00f3nicos: \u201cel jard\u00edn terap\u00e9utico y sus posibles beneficios curativos se han perdido frente a la alta tecnolog\u00eda, las drogas costosas y la cada vez mayor especializaci\u00f3n m\u00e9dica\u201d<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>. Incluso realizan una analog\u00eda entre el olvido de los jardines, y el olvido de la psiquis y del esp\u00edritu en el tratamiento de la enfermedad. Argumentan tambi\u00e9n que el lugar que tomaron los autom\u00f3viles a partir de la d\u00e9cada del 50 signific\u00f3 el abandono del espacio exterior en los hospitales para otros fines que no fueran los estacionamientos.<\/p>\n<p>En palabras de Briones (2010) \u201cel aire acondicionado ha sustituido la ventilaci\u00f3n natural, los balcones y terrazas han desaparecido, y la naturaleza ha sucumbido a los aparcamientos.\u201d<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>.<\/p>\n<p>Severtsen lo sintetiza en el concepto de \u201cCure over care\u201d, que podr\u00edamos traducir al espa\u00f1ol como \u201ctratamiento sobre cuidado\u201d, entendi\u00e9ndolo en nuestras palabras como la idea de que el desarrollo y el avance de los tratamientos m\u00e9dicos fue ocupando la totalidad del dise\u00f1o del espacio hospitalario desplazando otros recursos arquitect\u00f3nicos asociados a una concepci\u00f3n m\u00e1s hol\u00edstica del cuidado del paciente.<\/p>\n<p>Sin embargo, nuevas teor\u00edas han demostrado la importancia de la luz natural y las visuales del exterior en la recuperaci\u00f3n del paciente. Al mismo tiempo la relaci\u00f3n con el exterior tambi\u00e9n se vuelve muy importante para el personal que trabaja muchas horas dentro del edificio y muchas veces bajo condiciones de presi\u00f3n y estr\u00e9s significativos.<\/p>\n<p>Varios autores sit\u00faan este cambio de paradigma a partir de los a\u00f1os 90 cuando empez\u00f3 a hablarse del dise\u00f1o centrado en el paciente. Los administradores hospitalarios comenzaron a tomar en cuenta las reacciones negativas que generaban los ambientes institucionales cerrados y se comenz\u00f3 a valorar el dise\u00f1o contextual regional, los interiores acogedores y confortables, y los iconos familiares.<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong> Efectos<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>La totalidad de la bibliograf\u00eda revisada hace menci\u00f3n a efectos positivos de los jardines terap\u00e9uticos sobre los pacientes, los acompa\u00f1antes y el personal.<\/p>\n<p>Por ejemplo, Cooper Marcus y Barnes (1995) realizan estudios de casos para poder entender en que afectan espec\u00edficamente el \u00e1nimo de los pacientes. Tomaron en cuenta distintos horarios y distintos d\u00edas de la semana, y observaron a 2.140 usuarios en 4 hospitales en la zona de San Francisco, California.<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis visual que realizan considera los siguientes aspectos: dise\u00f1o, circulaci\u00f3n y orientaci\u00f3n, vistas, microclimas, cualidades sensoriales, oportunidades para interacci\u00f3n social, oportunidades para la privacidad, y elementos espaciales y est\u00e9ticos.<\/p>\n<p>En el an\u00e1lisis de comportamiento tomaron en cuenta flujos, usuarios de las actividades, g\u00e9nero y edad de los usuarios, y tipo de usuario (paciente, visita, personal).<\/p>\n<p>Sus principales conclusiones fueron:<\/p>\n<p>&#8211; 75 % los utilizaba por lo menos una vez al d\u00eda<\/p>\n<p>&#8211; m\u00e1s de la mitad los utilizaba para relajarse, comer, hablar, caminar y pasear<\/p>\n<p>&#8211; el 95 % se \u201csent\u00eda diferente\u201d despu\u00e9s de haber estado<\/p>\n<p>&#8211; el 78 % se sent\u00eda m\u00e1s relajado, menos estresado, m\u00e1s calmo y m\u00e1s contenido<\/p>\n<p>&#8211; lo que m\u00e1s valoraban fueron \u00e1rboles y plantas (69 %); sensaciones auditivas, olfativas y t\u00e1ctiles (58 %); y aspectos psicol\u00f3gicos y sociales (50 %)<\/p>\n<p>&#8211; entre un 60 % y un 90 % experimentaron un descenso placentero de la energ\u00eda<\/p>\n<p>&#8211; entre un 4 % y un 11 % experimentaron un cambio en su estado espiritual o religioso<\/p>\n<p>Concluyen que los jardines terap\u00e9uticos externos:<\/p>\n<p>&#8211; se usan para curaci\u00f3n terap\u00e9utica y emocional<\/p>\n<p>&#8211; generan expectativas y actitudes positivas<\/p>\n<p>&#8211; mejoran la recuperaci\u00f3n de la enfermedad<\/p>\n<p>&#8211; el personal vuelve al trabajo m\u00e1s relajado y refrescado<\/p>\n<p>&#8211; la mejora de la confianza del personal aumenta la productividad y la satisfacci\u00f3n de la comunidad con el hospital<\/p>\n<p>&#8211; pacientes, visitas y personal van al jard\u00edn para sentirse mejor<\/p>\n<p>En sus conclusiones hacen la aclaraci\u00f3n de que seguramente sea distinta la incidencia y el significado de un jard\u00edn terap\u00e9utico en centros de agudos que en centros de cr\u00f3nicos.<\/p>\n<p>Asimismo citan otros estudios (R. Ulrich, 1979, 1984, 1986; M. Honeyman, 1987; T. Hartig et al., 1990) que muestran que la vegetaci\u00f3n tiene una alta correlaci\u00f3n con la reducci\u00f3n del estr\u00e9s, y que demuestran que:<\/p>\n<p>&#8211; la recuperaci\u00f3n es m\u00e1s r\u00e1pida cuando las vistas son a la naturaleza que a un edificio<\/p>\n<p>&#8211; los participantes en tareas de jardiner\u00eda reportan mejor humor, tranquilidad y deleito sensorial<\/p>\n<p>&#8211; beneficios psicol\u00f3gicos, tanto en funcionamiento como en comportamiento, en estad\u00edas largas y estad\u00edas cortas, por estar en un ambiente con naturaleza<\/p>\n<p>&#8211; los pacientes prefieren ir a un ambiente exterior cuando est\u00e1n con problemas o molestos<\/p>\n<p>En un trabajo posterior en el 2007, Cooper Marcus explica que las respuestas suger\u00edan que los jardines eran importantes porque representaban un contraste absoluto con la experiencia de estar adentro de un hospital:<\/p>\n<p>&#8211; escala dom\u00e9stica frente a la institucional<\/p>\n<p>&#8211; lo artesanal contra lo manufacturado<\/p>\n<p>&#8211; una experiencia sensorial rica contra una limitada<\/p>\n<p>&#8211; formas org\u00e1nicas contra l\u00edneas rectas<\/p>\n<p>&#8211; lugares para estar solo en contraste a lugares sin privacidad<\/p>\n<p>&#8211; aire fresco frente a aire acondicionado<\/p>\n<p>&#8211; evocaci\u00f3n a una vida m\u00e1s amplia y al ciclo de la vida en contraste a pensamientos de ansiedad, enfermedad y muerte<\/p>\n<p>En su an\u00e1lisis hace una distinci\u00f3n muy importante al sostener que \u201chealing\u201d no es lo mismo que \u201ccure\u201d. Si bien la traducci\u00f3n de ambos t\u00e9rminos al espa\u00f1ol puede ser \u201ccura\u201d, podemos interpretar que \u201cterapia o tratamiento\u201d (healing) no es lo mismo que \u201ccura\u201d (cure). Por eso es apropiado, en espa\u00f1ol, hablar de jardines terap\u00e9uticos y no de jardines curativos.<\/p>\n<p>Los jardines no curan, pero pueden ser terap\u00e9uticos porque ayudan en un proceso de cura:<\/p>\n<p>&#8211; facilitan la reducci\u00f3n de estr\u00e9s<\/p>\n<p>&#8211; ayudan a que afloren los recursos curativos propios de un paciente<\/p>\n<p>&#8211; permiten a un paciente terminal llegar a t\u00e9rmino en mejores condiciones<\/p>\n<p>&#8211; ofrecen un lugar para que el personal pueda realizar ciertas terapias con los pacientes<\/p>\n<p>&#8211; permiten que el personal pueda aislarse del ambiente estresante de trabajo<\/p>\n<p>&#8211; permiten un lugar relajado para que los pacientes se encuentren con la visita o con otros pacientes y sientan un apoyo afectivo<\/p>\n<p>&#8211; permiten pasar de un estado pasivo a un estado activo: la actividad produce beneficios en la salud<\/p>\n<p>&#8211; permiten la sensaci\u00f3n de elegir y de autocontrol<\/p>\n<p>Para Cooper Marcus y Barnes (1995) muchas veces la medicina privilegia el proceso interno de la cura, y el dise\u00f1ador no considera el impacto en el comportamiento y en el estado de \u00e1nimo. Pero en ambos casos, medicina y dise\u00f1o, el primer objetivo debe ser no hacer da\u00f1o.<\/p>\n<p>Por ello se puede entender al jard\u00edn terap\u00e9utico como un proceso adem\u00e1s de un lugar. A un punto de encuentro entre medicina y dise\u00f1o.<\/p>\n<p>Para Briones (2010) los Jardines Terap\u00e9uticos (Healing Gardens) son la uni\u00f3n del sitio y del proceso.<\/p>\n<p>Al analizar los beneficios de los jardines hace mucho hincapi\u00e9 en que se nota el ciclo de la vida que ense\u00f1a la naturaleza, lo que producir\u00eda que los pacientes no recuerden tanto la ansiedad, la enfermedad y la muerte. Los jardines llevan a un estado m\u00e1s relajado y calmo que estimula el sistema inmunitario dando m\u00e1s oportunidades del cuerpo a curarse. Ac\u00e1 aparece de nuevo la diferenciaci\u00f3n entre terapia y cura: los jardines no curan, ayudan, y por eso son terap\u00e9uticos.<\/p>\n<p>Menciona tres hip\u00f3tesis diferentes que explican el efecto de los jardines terap\u00e9uticos seg\u00fan Stigsdotter y Grahn (2002):<\/p>\n<p>&#8211; La naturaleza restaura los centros emocionales en el sistema l\u00edmbico del cerebro, evocando respuestas biol\u00f3gicas confortantes. En este ambiente familiar y natural la relajaci\u00f3n es promovida con un destacado resultado positivo.<\/p>\n<p>&#8211; El verdor sostiene las funciones cognitivas, limitando una estimulaci\u00f3n excesiva, y la necesidad de constante atenci\u00f3n, permitiendo que uno mismo desarrolle su atenci\u00f3n a s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>&#8211; Un ambiente con un destaque relativo de plantas y elementos naturales puede restaurar el equilibrio entre la percepci\u00f3n de la necesidad de controlar y la habilidad para controlar, que de otra manera pueden ser muy discrepantes en situaciones de alto estr\u00e9s y tensi\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero incluso los jardines verticales, como una soluci\u00f3n que s\u00f3lo permite la contemplaci\u00f3n, pero no el uso, han sido evaluados como positivos para personas internadas en ambientes cerrados. Castro, Cuevas, Orteg\u00f3n, Pulido, Torres y Vel\u00e1squez (2017) que realizan un estudio de campo en un centro geron\u00adtol\u00f3gico en Bogot\u00e1, con una poblaci\u00f3n que sufre de monoton\u00eda y aislamiento (comer, dormir y hablar dentro de un mismo lugar), lo que podr\u00eda traer como consecuencia cambios negativos en su estado de \u00e1nimo y comportamiento. Luego de la intervenci\u00f3n, los adultos mayores mostraron mejoras en su estado de \u00e1nimo, por lo cual se concluye que la implementaci\u00f3n de estos jardines puede generar efectos positivos en este tipo de poblaci\u00f3n. Ellos sostienen que frecuentemente la depresi\u00f3n y las enfermedades f\u00edsicas coexisten y se exacerban en los pacientes de los centros gerontol\u00f3gicos, que se ha eviden\u00adciado un aumento de la mortalidad en los que padecen demencia y depresi\u00f3n no tratada, y tambi\u00e9n se ha observado que la depresi\u00f3n en el adulto mayor puede deberse al aislamiento y encierro. Asimismo, citan a la Agencia de Protecci\u00f3n Ambiental de Estados Unidos (EPA, por su sigla en ingl\u00e9s), para quienes la presencia de jardines puede ayudar a la reducci\u00f3n del estr\u00e9s y puede tener efectos calmantes en entornos urbanos. Y resaltan que un jard\u00edn vertical podr\u00eda adem\u00e1s mejorar el ambiente al interior de cual\u00adquier edificaci\u00f3n, amortiguando el ruido, los cambios de temperatura y absorber contaminantes atmosf\u00e9ricos.<\/p>\n<p>El estudio que realizan Castro, Cuevas, Orteg\u00f3n, Pulido, Torres y Vel\u00e1squez (2017) determin\u00f3 que el 100% de la poblaci\u00f3n de la tercera edad afirma que se ha sentido con un mejor estado de \u00e1nimo, gracias a que despu\u00e9s de la implementaci\u00f3n de la propuesta han tenido un contacto directo con las plantas. Tambi\u00e9n, la totalidad de la poblaci\u00f3n est\u00e1 constantemente pendiente del cuidado de su planta y realiza el riego, o lo solicitan a una enfermera.<\/p>\n<p>Otros estudios demuestran que eran eficaces para mejorar el sue\u00f1o, la agitaci\u00f3n, la memoria, la interacci\u00f3n social, aumentar la calma y la relajaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Severtsen citando a Ulrich (1981) dice que se ha demostrado que la visi\u00f3n de la naturaleza produce tiempos m\u00e1s r\u00e1pidos de recuperaci\u00f3n postoperatoria, menos comentarios negativos sobre el personal, menor medicaci\u00f3n, y menos complicaciones post operatorias.<\/p>\n<p>En su escrito todo jard\u00edn es terap\u00e9utico, pero sin embargo para ser llamado as\u00ed un jard\u00edn terap\u00e9utico tiene que dar una idea de restauraci\u00f3n del estr\u00e9s, y tener un efecto positivo en pacientes, visitas y personal.<\/p>\n<p>Campari explica que en los hospitales de principios del siglo XX en Buenos Aires, concebidos bajo criterios higienistas, \u201cse evidenci\u00f3 la acci\u00f3n benefactora de la luz natural, los ambientes ventilados y la altura de los edificios, que se vieron favorecidos por la distribuci\u00f3n aislada de los pabellones y del uso adecuado de la vegetaci\u00f3n como manto circundante de saneamiento exterior.\u201d<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a><\/p>\n<p>Y cita a Penna y Madero (1910): \u201cLos jardines llenos de \u00e1rboles que a\u00edslan y separan los distintos pabellones, contribuyen \u00e1 (sic) dar al hospital, un aspecto alegre que contrasta con la idea que en general se tiene de estos establecimientos, y al mismo tiempo proporcionan \u00e1 (sic) los convalecientes sitios agradables donde pueden reposar durante el d\u00eda, respirando un aire m\u00e1s puro y vivificante que el de las salas\u201d.<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a><\/p>\n<p>Para Briones (2010) el proceso terap\u00e9utico est\u00e1 compuesto por cuatro fases:<\/p>\n<p>&#8211; La Jornada: invita a la exploraci\u00f3n f\u00edsica y visual. Transiciones destacadas con vistas escondidas, cambiando la orientaci\u00f3n, y abrigos de diferentes climas, luz y sombra, diversos grados de cerramiento para crear movimiento, y visi\u00f3n de alejamiento, intentando as\u00ed cambiar las perspectivas dolorosas de los pacientes.<\/p>\n<p>&#8211; Despertar sensorial: variedad de est\u00edmulos sensoriales no invasivos, y oportunidades para parar y disfrutar las sensaciones. Atenci\u00f3n a fragancias y el viento, que normalmente no se notan. Esto trae conciencia al momento y reduce la necesidad de otra actividad mental conflictiva.<\/p>\n<p>&#8211; Auto conciencia: aplicar el concepto de refugios y otras medidas protectoras para crear \u00e1reas f\u00edsicas y psicol\u00f3gicas que estimulen la reflexi\u00f3n o curaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8211; Sinton\u00eda espiritual: incorporar un sentido de preciosidad, a trav\u00e9s de lo ef\u00edmero, inusual e intrigante, o la conexi\u00f3n con otras especies (ex\u00f3ticos o domesticas) y alejar el problema presente extendiendo la presencia de uno mismo al futuro.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li><strong> Tipos<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Si bien existen distintos criterios clasificatorios, probablemente se pueda tomar una primera clasificaci\u00f3n conceptual entre contemplativos y de uso.<\/p>\n<p>En el segundo, jardines de uso, caso Briones (2010) los divide en dos grandes categor\u00edas: restaurativos y de rehabilitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8211; Jard\u00edn Restaurativo: para la reducci\u00f3n del estr\u00e9s, soporte emocional, equilibrio cognitivo, y aumento de la sensaci\u00f3n de bienestar. Pueden ser universales o enfocarse en peque\u00f1os grupos (ni\u00f1os), o un estr\u00e9s espec\u00edfico (c\u00e1ncer). Subtipos: santuario, meditaci\u00f3n, y jardines rituales.<\/p>\n<p>&#8211; Jardines de Rehabilitaci\u00f3n: facilitan el desarrollo o mantenimiento de habilidades f\u00edsicas o cognitivas, a trav\u00e9s de la interacci\u00f3n con plantas. Los beneficios secundarios incluyen la mejora de las habilidades sociales y psicol\u00f3gicas.<\/p>\n<p>En el primer caso, jardines contemplativos, sobretodo cuando no hay lugar, propone mejorar las vistas con jardines verticales y cubiertas vegetales.<\/p>\n<p>Lo terap\u00e9utico no quedar\u00eda solamente circunscripto al uso, por lo cual los jardines verticales tambi\u00e9n pueden considerarse terap\u00e9uticos como demuestra el estudio de Castro, Cuevas, Orteg\u00f3n, Pulido, Torres y Vel\u00e1squez (2017).<\/p>\n<p>Cooper Marcus y Barnes (1995) hablan tambi\u00e9n de contemplaci\u00f3n y uso, pero como dos formas de utilizarlos, definiendo 4 posibles implicancias: visuales, terapia hort\u00edcola, simplemente estar y reducci\u00f3n de estr\u00e9s.<\/p>\n<p>Pero posteriormente producen una clasificaci\u00f3n mucho m\u00e1s exhaustiva y m\u00e1s amplia de jardines o espacios exteriores, m\u00e1s asociada al lugar que ocupan en la composici\u00f3n del espacio arquitect\u00f3nico:<\/p>\n<ol>\n<li>paisaje del terreno (landscape grounds): espacio abierto entre edificios que articula al conjunto<\/li>\n<li>retiro paisaj\u00edstico (lanscape setback): delante de un edificio y no suele tener uso<\/li>\n<li>p\u00f3rtico o galer\u00eda (front porch): en el acceso, con lugar para descender y estar<\/li>\n<li>jard\u00edn de entrada (entry garden): delante de un edificio pero suele tener uso como p\u00f3rtico o galer\u00eda<\/li>\n<li>patio (courtyard): centro \/ n\u00facleo del conjunto, visible y con actividades<\/li>\n<li>plaza: \u00e1reas para uso, equipadas y generalmente secas<\/li>\n<li>techo terraza (roof terrace): tipo balc\u00f3n, con construcci\u00f3n de un lado y abierto en los otros lados<\/li>\n<li>techo jard\u00edn (roof garden): en la cubierta de un edificio<\/li>\n<li>jard\u00edn curativo o terap\u00e9utico (healing garden): espacios interiores o exteriores dise\u00f1ados especialmente con criterios terap\u00eauticos<\/li>\n<li>jard\u00edn meditativo (meditation garden): espacio peque\u00f1o y de mucha tranquilidad identificado para meditar<\/li>\n<li>jard\u00edn contemplativo (viewing garden): no se puede usar, es solamente para ver<\/li>\n<li>jard\u00edn contemplativo \/ utilizable (viewing \/ walk-in garden): principalmente es para contemplar, pero algunas personas pueden ingresar<\/li>\n<\/ol>\n<p><img decoding=\"async\" data-expand=\"600\" class=\"lazyload alignnone size-full wp-image-6268\" src=\"data:image\/svg+xml;charset=utf-8,%3Csvg xmlns%3D'http%3A%2F%2Fwww.w3.org%2F2000%2Fsvg' viewBox%3D'0 0 1280 640'%2F%3E\" data-src=\"https:\/\/aadaih.org.ar\/anuario2022\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Arti\u0301culo-biofilia-foto-3.jpeg\" alt=\"\" width=\"1280\" height=\"640\" \/><\/p>\n<ol start=\"4\">\n<li><strong> Recomendaciones de Dise\u00f1o<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Las recomendaciones de dise\u00f1o son variadas y amplias, por lo cual simplemente citar\u00e9 las propuestas de distintos autores que han estudiado el tema.<\/p>\n<p>Cooper Marcus y Barnes (1995) las concentran en 3 grupos:<\/p>\n<ol>\n<li>Localizaci\u00f3n y dise\u00f1o del sitio<\/li>\n<\/ol>\n<p>&#8211; contraste con el interior para enfatizar la sensaci\u00f3n de \u201cirse\u201d<\/p>\n<p>&#8211; dise\u00f1arlos con conciencia sobre la enfermedad y el microclima necesario<\/p>\n<p>&#8211; tomar en cuenta las sensaciones de seguridad, serenidad y confianza<\/p>\n<p>&#8211; variedad en funci\u00f3n de tipos de y edades de los usuarios<\/p>\n<p>&#8211; visibles y accesibles desde los lugares donde suele estar la gente<\/p>\n<p>&#8211; privacidad y filtros hacia la calle<\/p>\n<p>&#8211; visible para que el personal pueda controlar<\/p>\n<p>&#8211; dividir el espacio con diferentes situaciones<\/p>\n<p>&#8211; complementariedad con el interior<\/p>\n<p>&#8211; balcones o terrazas jard\u00edn son una opci\u00f3n para personas con dificultades para moverse<\/p>\n<p>&#8211; el dise\u00f1o tiene que ser f\u00e1cilmente entendible para evitar confusiones<\/p>\n<p>&#8211; los solados tienen que ser seguros y amplios<\/p>\n<ol>\n<li>Vegetaci\u00f3n, equipamiento y detalles<\/li>\n<\/ol>\n<p>&#8211; presencia del verde y de elementos vivos<\/p>\n<p>&#8211; estimulaci\u00f3n de los sentidos<\/p>\n<p>&#8211; opci\u00f3n de situaciones para relacionarse socialmente y para estar en situaciones introspectivas<\/p>\n<p>&#8211; variedad de plantas y colores<\/p>\n<p>&#8211; vegetaci\u00f3n que haga notar los cambios de estaci\u00f3n<\/p>\n<p>&#8211; follajes que se mueven<\/p>\n<p>&#8211; plantas que atraigan p\u00e1jaros y mariposas<\/p>\n<p>&#8211; contraste y armon\u00eda en textura, forma y color<\/p>\n<p>&#8211; sonido del agua crea un ambiente que sirva en los procesos de recuperaci\u00f3n<\/p>\n<p>&#8211; generar un fuelle vegetal en relaci\u00f3n a los locales interiores<\/p>\n<p>&#8211; tener lugares c\u00f3modos para sentarse<\/p>\n<p>&#8211; mesas y sillas que se puedan acomodar<\/p>\n<p>&#8211; protecciones contra el sol y el viento<\/p>\n<p>&#8211; aprovechar las vistas<\/p>\n<ol>\n<li>Mantenimiento<\/li>\n<\/ol>\n<p>A su vez Cooper Marcus (2007) en un trabajo posterior agrega y reformula algunas recomendaciones para potenciar su uso. Deben ser visibles, accesibles, familiares, silenciosos, confortables y positivos.<\/p>\n<p>Y propone la creaci\u00f3n de espacios arquet\u00edpicos por medio del uso de alegor\u00edas y s\u00edmbolos, de antecedentes hist\u00f3ricos, de antecedentes dom\u00e9sticos, de caracter\u00edsticas regionales y de arte convencional.<\/p>\n<p>Seg\u00fan las terapias m\u00e9dicas (rehabilitaci\u00f3n, alzheimer y otras demencias, sida, c\u00e1ncer, etc.) que pretendan complementarse el dise\u00f1o podr\u00eda variar.<\/p>\n<p>Briones (2010) al diferenciar, dentro de los jardines terap\u00e9uticos, entre jardines restaurativos y jardines de rehabilitaci\u00f3n formula distintas recomendaciones de dise\u00f1o.<\/p>\n<p>Para Jard\u00edn Restaurativo define las siguientes directrices de dise\u00f1o:<\/p>\n<p>&#8211; La prosperidad de las plantas es uno de los factores m\u00e1s significativos en la percepci\u00f3n de los beneficios curativos de la naturaleza.<\/p>\n<p>&#8211; Particularmente nocivos pueden ser los dise\u00f1os que son susceptibles a interpretaciones ambiguas, porque en la mayor\u00eda de las veces ser\u00e1n interpretados de manera negativa por usuarios que no se encuentran del todo bien o todav\u00eda bajo estr\u00e9s.<\/p>\n<p>&#8211; Tambi\u00e9n se deben evitar las plantas con caracter\u00edsticas sensoriales irritantes, o el dise\u00f1o donde la cantidad de pavimentos y estructuras supera la cantidad de plantas.<\/p>\n<p>A su vez formula las siguientes directrices de dise\u00f1o para Jard\u00edn de Rehabilitaci\u00f3n:<\/p>\n<p>&#8211; Estos jardines son dise\u00f1ados para proveer experiencias que incrementan o soportan los niveles m\u00e1s altos de funcionalidad y bienestar a las personas. Las personas comprometidas con la jardiner\u00eda o con el mantenimiento rutinario de un jard\u00edn tienden a mejorar y reforzar las habilidades pre existentes, as\u00ed como formar y renovar nuevas habilidades f\u00edsicas y mentales.<\/p>\n<p>&#8211; Debe ser seguro f\u00edsica y psicol\u00f3gicamente.<\/p>\n<p>&#8211; Debe proveer tres niveles de compromiso: actividades, oportunidades y desaf\u00edos.<\/p>\n<p>&#8211; Evaluar estos componentes para la mejora f\u00edsica y psicol\u00f3gica, puede servir como estructura para las metas del dise\u00f1o y puede ayudar en la incorporaci\u00f3n de los elementos apropiados para el correcto paisajismo.<\/p>\n<p>Finalmente para ambos (Jard\u00edn Restaurativo y de Rehabilitaci\u00f3n) hace tambi\u00e9n recomiendaciones.<\/p>\n<p>Elementos pr\u00e1cticos:<\/p>\n<p>&#8211; respectar los conceptos universales del dise\u00f1o accesible<\/p>\n<p>&#8211; materiales y pr\u00e1cticas no toxicas<\/p>\n<p>&#8211; superficies suaves<\/p>\n<p>&#8211; reducci\u00f3n del deslumbramiento<\/p>\n<p>&#8211; caminos con m\u00ednimo 1,80 m de ancho<\/p>\n<p>&#8211; barandas<\/p>\n<p>&#8211; \u00e1reas con protecci\u00f3n U.V.<\/p>\n<p>&#8211; vistas exteriores limitadas<\/p>\n<p>&#8211; luces de seguridad<\/p>\n<p>&#8211; plantas resistentes<\/p>\n<p>Elementos restaurativos y de rehabilitaci\u00f3n:<\/p>\n<p>&#8211; memoria asociativa (selecci\u00f3n de plantas)<\/p>\n<p>&#8211; estimular la vida silvestre<\/p>\n<p>&#8211; estimular la presencia de p\u00e1jaros (evitarlo en manicomios)<\/p>\n<p>&#8211; puntos de inter\u00e9s frecuentes<\/p>\n<p>&#8211; \u00e1reas de ejercicios con distintos niveles<\/p>\n<p>&#8211; espacios para socializar<\/p>\n<p>&#8211; espacios privados<\/p>\n<p>&#8211; plantas verdes (evitar muchas flores, por el polen)<\/p>\n<p>&#8211; fragancia<\/p>\n<p>&#8211; inter\u00e9s t\u00e1ctil<\/p>\n<p>&#8211; elementos de fascinaci\u00f3n<\/p>\n<p>&#8211; atraer atenci\u00f3n al viento<\/p>\n<p>&#8211; asientos protegidos<\/p>\n<p>&#8211; luces est\u00e9ticas<\/p>\n<p>Elementos generales:<\/p>\n<p>&#8211; entradas y salidas muy bien se\u00f1aladas y definidas<\/p>\n<p>&#8211; asientos regularmente encontrados<\/p>\n<p>&#8211; temperatura moderada<\/p>\n<p>&#8211; sitio cercado<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por su parte Campari realiza en sus textos un abordaje m\u00e1s conceptual que pr\u00e1ctico dado que analiza un caso hist\u00f3rico y no formula recomendaciones para el dise\u00f1o actual y concreto:<\/p>\n<p>\u201cEn esta organizaci\u00f3n espacial qued\u00f3 delineada la idea de paisaje hospitalario, con sus pares dial\u00e9cticos entre lo sano\/enfermo, centro\/periferia, limpio\/sucio, interno\/externo higi\u00e9nico\/infecto como contradicciones geogr\u00e1ficas.\u201d<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a><\/p>\n<p>\u201cEn esta noci\u00f3n de espacio verde hospitalario se hizo hincapi\u00e9 en las especies arb\u00f3reas dispuestas como masas envolventes y coberturas de c\u00e9sped, como elementos compositivos fundamentales para el tratamiento exterior. Estos espacios ajardinados se incorporaron como m\u00f3dulos repetitivos, incluidos en un dispositivo mayor como lo era la instituci\u00f3n hospitalaria, modelando un dise\u00f1o espacial que determin\u00f3, no solo el beneficio que estos espacios verdes reun\u00edan para el ambiente urbano, cada vez m\u00e1s acelerado e industrial, sino que adem\u00e1s, normaliz\u00f3 el modelo de hospital con jardines como recursos hospitalarios de aislamiento, decoraci\u00f3n y terap\u00e9utico, que en su devenir hist\u00f3rico hasta el presente, reflej\u00f3 nuevas representaciones en el marco de las propuestas sanitarias que se instalaron en la complejidad de la sociedad actual.\u201d<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr \/>\n<p><em><strong>Luciano Monza<\/strong> fue Presidente (2008-2010), Vicepresidente (2010-2012) y miembro de Comisi\u00f3n Directiva (desde 2002) de AADAIH. Presidente del 22\u00b0 Congreso AADAIH (2011) y del XXIII Congreso Mundial IFHE (2014). Doctorando, Arquitecto y Especialista en Recurso F\u00edsico en Salud de UBA, y Especialista en Ciencias Sociales y Salud de CEDES FLACSO. Director del posgrado Proyecto de Edificios para la Salud AADAIH FADU UBA. Docente de posgrado en Buenos Aires, Barcelona, La Plata, Porto Alegre, R\u00edo de Janeiro y Sucre. Disertante en congresos y seminarios en Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Cuba, El Salvador, Italia, M\u00e9xico, Noruega, Per\u00fa, Uruguay y Venezuela. Coautor de libros y de art\u00edculos publicados en revistas locales y extranjeras. Con m\u00e1s de 30 a\u00f1os de experiencia en la planificaci\u00f3n, proyecto y direcci\u00f3n de establecimientos de salud en los sectores p\u00fablico y privado.<\/em><\/p>\n<p><em>Socio de ArquiSalud www.arquisalud.com.ar<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>Briones M. (2010). Jardines Terap\u00e9uticos \u2013 Healing Gardens.<\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"h1CEgvDHAm\"><p><a href=\"https:\/\/jardinesconalma.com\/2010\/11\/jardines-terapeuticos-healing-gardens.html\">Jardines Terap\u00e9uticos &#8211; Healing Gardens<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00abJardines Terap\u00e9uticos &#8211; Healing Gardens\u00bb \u2014 Jardines con Alma\" src=\"https:\/\/jardinesconalma.com\/2010\/11\/jardines-terapeuticos-healing-gardens.html\/embed#?secret=h1CEgvDHAm\" data-secret=\"h1CEgvDHAm\" width=\"600\" height=\"338\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<p>Campari G. (2009). Paisajismo y pol\u00edticas p\u00fablicas higienistas en hospitales de Buenos Aires. 12\u00b0 Encuentro de Ge\u00f3grafos de Am\u00e9rica Latina, 3 al 7 de abril de 2009, Montevideo, Uruguay.<\/p>\n<p>Campari G. (2012). Planificaci\u00f3n territorial y ordenamiento jur\u00eddico: la construcci\u00f3n de la instituci\u00f3n hospitalaria en la Buenos Aires higi\u00e9nica. Perspectiva Geogr\u00e1fica Vol 18 N 1 Enero\/Junio 2013 pags. 65\/90. ISSN: 0123-3769<\/p>\n<p>Castro C. L., Cuevas C. J., Orteg\u00f3n J. D., Pulido T. J., Torres M. A. y Vel\u00e1squez R. M. (2017). Jardines verticales como alternativa para mejorar el estado de \u00e1nimo de la poblaci\u00f3n de adultos en un centro gerontol\u00f3gico de la ciudad de Bogot\u00e1 DC (Colombia). Revista de Tecnolog\u00eda Journal of Technology Vol 16 Num 1 pags. 47\/58.<\/p>\n<p>Cooper Marcus C. (2007). Healing Gardens in Hospitals. IDRP Interdisciplinary Design and Research e-Journal Vol 1 Num 1: Design and Health, pags. 1\/27, Enero 2007. http:\/\/www.idrp.wsu.edu\/<\/p>\n<p>Cooper Marcus C. y Barnes B. (1995). Gardens in Healthcare Facilities: Uses, Therapeutic Benefits, and Design Recommendations. University of California at Berkeley, The Center for Health Design Inc, Mart\u00ednez, California, Estados Unidos. ISBN: 0-9638938-2-3.<\/p>\n<p>Good B. (1994). Medical Anthropology and the Problem of Belief. Medicine, rationality and experience, Cambridge University Press.<\/p>\n<p>NYBG Talk. Helpful Gardens, Healing Images: Care and Cure in the Medieval Hospital<\/p>\n<p>Severtsen B. Healing Gardens.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Moya V. y Cedr\u00e9s de Bello S. (2021). El Jard\u00edn Terap\u00e9utico. Revista IPH N\u00ba 18 pag. 114\/128, San Pablo, Brasil. ISSN 2358-3630.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Moya V. y Cedr\u00e9s de Bello S. (2021). Op. Cit. pag. 115.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Campari G. (2009). Paisajismo y pol\u00edticas p\u00fablicas higienistas en hospitales de Buenos Aires. 12\u00b0 Encuentro de Ge\u00f3grafos de Am\u00e9rica Latina, 3 al 7 de abril de 2009, Montevideo, Uruguay.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Idem.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Cooper Marcus C. y Barnes B. (1995). Gardens in Healthcare Facilities: Uses, Therapeutic Benefits, and Design Recommendations. University of California at Berkeley, The Center for Health Design Inc, Mart\u00ednez, California, Estados Unidos. ISBN: 0-9638938-2-3.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Briones M. (2010). Jardines Terap\u00e9uticos \u2013 Healing Gardens.<\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"h1CEgvDHAm\"><p><a href=\"https:\/\/jardinesconalma.com\/2010\/11\/jardines-terapeuticos-healing-gardens.html\">Jardines Terap\u00e9uticos &#8211; Healing Gardens<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00abJardines Terap\u00e9uticos &#8211; Healing Gardens\u00bb \u2014 Jardines con Alma\" src=\"https:\/\/jardinesconalma.com\/2010\/11\/jardines-terapeuticos-healing-gardens.html\/embed#?secret=h1CEgvDHAm\" data-secret=\"h1CEgvDHAm\" width=\"600\" height=\"338\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Campari G. (2012). Planificaci\u00f3n territorial y ordenamiento jur\u00eddico: la construcci\u00f3n de la instituci\u00f3n hospitalaria en la Buenos Aires higi\u00e9nica. Perspectiva Geogr\u00e1fica Vol 18 N 1 Enero\/Junio 2013 pags. 65\/90. ISSN: 0123-3769<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Idem<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Campari G. (2009). Paisajismo y pol\u00edticas p\u00fablicas higienistas en hospitales de Buenos Aires. 12\u00b0 Encuentro de Ge\u00f3grafos de Am\u00e9rica Latina, 3 al 7 de abril de 2009, Montevideo, Uruguay.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Campari G. (2012). Planificaci\u00f3n territorial y ordenamiento jur\u00eddico: la construcci\u00f3n de la instituci\u00f3n hospitalaria en la Buenos Aires higi\u00e9nica. Perspectiva Geogr\u00e1fica Vol 18 N 1 Enero\/Junio 2013 pags. 65\/90. ISSN: 0123-3769<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El t\u00e9rmino biofilia hace referencia a la necesidad del ser humano de estar en contacto con la naturaleza y con otras formas de vida. Seg\u00fan Moya y Cedr\u00e9s de Bello (2021)[1] &#8220;\u2026biofilia\u2026 proviene del griego bios vida y philia amor, literalmente significa amor por la vida&#8220;. 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