En el diseño de hospitales, comúnmente nos enfocamos en resolver espacios complejos con equipos especializados, sin prestar suficiente atención a los principios básicos, como la relación con el entorno y el aprovechamiento de las condiciones específicas del lugar. Esta omisión puede llevar a que los profesionales aborden el proyecto de manera parcial, dejando de lado la oportunidad de incorporar los valores esenciales de la arquitectura. En este contexto, presentamos el método empleado para el diseño del Hospital de Día de la ciudad de Sangolquí, en la provincia de Pichincha, cuyo principio fundamental fue la adaptación a la topografía de “la ladera”, un relieve típico de la Sierra ecuatoriana. Esta condición permitió potenciar la integración del edificio con su entorno, creando espacios que no solo se adaptan al terreno, sino que también brindan nuevas experiencias para los usuarios, quienes pueden disfrutar del paisaje andino mientras interactúan con el espacio de manera funcional.
Consideramos relevante presentar este proyecto, dado que el hospital, construido en 2014, ha brindado servicio a pacientes durante más de una década, demostrando la efectividad de nuestra propuesta en la práctica.
Metodología
Se propuso un diseño que equilibrara las diferentes aristas del proyecto arquitectónico para hacer viable la propuesta, valorando y analizando la topografía del lugar, las condiciones paisajísticas y visuales del entorno, así como la funcionalidad del programa a implementar. Todo esto, manteniendo el respeto por el lugar y generando confort, accesibilidad y nuevas experiencias para los usuarios (pacientes, personal y visitantes), con la intención de plantear un edificio orientado al bienestar.
Objetivo
Describir el proceso de diseño de la edificación construida, considerando las condiciones atípicas que permitieron crear un vínculo entre el edificio y el entorno. Se observaron características naturales como la topografía en pendiente, la vegetación, las vistas, el clima, así como la percepción de los usuarios del centro.
Fundamentos teóricos
La rigurosidad de la infraestructura hospitalaria ha derivado en edificios cada vez más especializados, convirtiéndose en verdaderas máquinas para curar. Esta infraestructura, por su complejidad, se vuelve más ingenieril, repleta de instalaciones a la medida del equipamiento médico y sujeta a estrictas normas de seguridad, al ser catalogada como esencial.
Los protocolos de atención al paciente son bastante rigurosos. La accesibilidad, la correcta zonificación, la independencia de flujos en los recorridos, y el cumplimiento normativo son esenciales para el desarrollo de cualquier proyecto hospitalario; sin embargo, muchas veces el diseño tiende a malinterpretarse, dejando de lado elementos que podrían mejorar significativamente la experiencia de los usuarios. Se desaprovechan las condiciones que podrían favorecer al proyecto, y se pierde la oportunidad de generar espacios que proporcionen confort y bienestar durante la estancia.
El Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social, como entidad contratante, nos otorgó la confianza para desarrollar el proyecto del Centro de Atención Ambulatoria de Sangolquí, diseñado en el año 2011. En conjunto con el Arq. Henry Carvajal, arquitecto colombiano, amigo y colega, nos propusimos realizar un proyecto que incorpore conceptos diferenciadores, aprovechando la singularidad del predio y entendiendo el equipamiento como un edificio al servicio del bienestar.
Teoría del diseño sustentable
Hoy en día, no es posible concebir un proyecto arquitectónico, sin considerar la sustentabilidad del edificio y la responsabilidad que esta implica. Aunque en aquel momento no contábamos con la tecnología disponible para evaluar los índices de eficiencia, realizamos un análisis profundo de las condiciones del sitio y de manera intuitiva, reconocimos las bondades del relieve, la orientación y el asoleamiento. El partido arquitectónico consideró la implantación del edificio mediante plataformas que permitieran su integración con el terreno, buscando ser lo más respetuosos posible con el lugar. El diseño fue orientado para aprovechar al máximo la luz natural, considerando que la mayoría de las especialidades funcionan en horarios diurnos, lo que redujo la necesidad de iluminación artificial.
Paisajismo y arquitectura
Fue un reto diseñar el hospital en un predio que contaba on una forma y una topografía atípica, que a su vez, contaba con vistas privilegiadas de la cordiallera de los andes. Desde el sitio pueden apreciarse el volcán inactivo Illaló y en días despejados podemos apreciar la cadena montañosa, rodeada por los nevados Cayambe, Antisana y Cotopaxi. De igua manera se obtiene una vista hacia la zona de expansión de Sangolquí.
Se realizaron análisis fotográficos para simular las vistas que tendrían los usuarios desde el interior del edificio, lo que permitió direccionar las visuales de manera estratégica, manteniendo el espíritu del lugar. Este ejercicio fue desafiante, considerando la robustez del equipamiento y la necesidad de cumplir con una zonificación funcional, pero se logró mantener la fluidez y el equilibrio entre la arquitectura y el paisaje.
La Percepción del espacio
La disposición del edificio influye directamente en la percepción del paisaje. El edificio fue orientado de acuerdo con la trayectoria del sol, garantizando espacios bien iluminados y ventilados. El ingreso es claro y conduce al corazón del edificio, donde se encuentra un área tipo mirador, este espacio permite una percepción distinta del hospital iluminado, ventilado y con una vista panorámica que genera tranquilidad. Desde el inicio del diseño, se propuso jugar con las circulaciones y recorridos del paciente, evitando la monotonía, se plantearon recorridos inclusivos, que permitieran percibir el espacio desde diversos puntos, utilizando rampas, escaleras, ascensores y puentes, siempre acompañados del paisaje. El impacto emocional y sensorial, generado por la arquitectura y el entorno, contribuye a reducir la angustia y el miedo, comúnmente asociados a las infraestructuras de salud.
Evaluación post operacional
Los gestores del proyecto fueron jubilados del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social, quienes participaron activamente en las socializaciones del desarrollo del proyecto. Luego de más de diez años en funcionamiento, se ha iniciado una evaluación para confirmar las hipótesis planteadas durante el diseño y analizar la efectividad de las decisiones tomadas. Está previsto realizar una ponderación completa en los próximos meses que permita validar el impacto del diseño en el bienestar de los usuarios y el desempeño del edificio en el tiempo.
La filosofía de la Arquitectura orgánica
La filosofía de diseño aplicada en el Hospital de Día de Sangolquí guarda una relación con los principios de la arquitectura que desarrolla Frank Lloyd Wright, esta corriente sostiene, que un edificio debe integrarse armónicamente con su entorno natural, reflejando las condiciones del lugar, su topografía, clima, vegetación y visuales, en vez de imponerse sobre ellas.
“La forma y la función son una sola”, y que el entorno no debía considerarse como un fondo escenográfico, sino como una extensión del edificio mismo. Esta idea fue fundamental para el desarrollo del partido arquitectónico del hospital, que se implantó respetando la pendiente del terreno y aprovechando las vistas hacia la Cordillera Andina, como parte activa del espacio construido. En el edificio del hospital de Sangolquí se buscó que el edificio “naciera del sitio”, mediante plataformas adaptadas a la ladera.
- Ll. Wright sostenía que el confort espiritual del usuario es tan importante como el físico, por lo que incorporaba la luz natural, la ventilación cruzada, y la apertura hacia el paisaje como elementos esenciales del bienestar, estos mismos principios guiaron el diseño de los recorridos internos del hospital, que no solo cumplen funciones prácticas, sino que ofrecen al usuario una experiencia sensorial enriquecida, alejada de la rigidez hospitalaria tradicional.
DESARROLLO DEL PROYECTO
Implantación y partido arquitectónico
La arquitectura del hospital se organiza en plataformas escalonadas que siguen la pendiente del terreno, esta disposición permite dividir los distintos servicios en niveles que se conectan visual y funcionalmente, a la vez que aprovechan las condiciones naturales del lugar, se priorizó la iluminación natural y la ventilación, fundamentales para el confort ambiental. (Imagen número 1, 2, 3, 4, 5)

Paisajismo y visuales
Las visuales se integraron al diseño mediante aperturas estratégicas y análisis fotográficos que permitieron dirigir la arquitectura hacia puntos de interés, reforzando la conexión emocional con el paisaje. Se realizan esquemas de zonificación, ubicando las áreas que pueden beneficiarse de la iluminación la ventilación y vistas, hacia el Este y las áreas que son más técnicas y que requieren privacidad, iluminación y ventilación controladas, hacia el lado opuesto. (Imagen número 6, 7,8)

Recorridos y experiencia espacial
Se planteó una circulación inclusiva, rica en variaciones espaciales, que combina rampas, escaleras, ascensores y pasarelas acompañadas por vistas al entorno, el objetivo, fue evitar la monotonía y proporcionar a los usuarios una experiencia sensorial que aminore la tensión normalmente asociada a los espacios hospitalarios. Un espacio central tipo mirador actúa como punto de referencia y de contemplación, fortaleciendo la percepción positiva del hospital. (Imagen número 9, 10, 11)

Conclusiones
El Hospital de Día de Sangolquí, demuestra que es posible integrar infraestructura hospitalaria de complejidad con los valores esenciales de la arquitectura, como el respeto por el entorno, el paisaje como elemento integrador y la experiencia del usuario. La calidad espacial, la percepción emocional y la humanización del entorno son componentes esenciales para transformar un hospital en un espacio de bienestar y no únicamente de atención médica. No obstante, se identifican oportunidades de mejora en términos de escalabilidad futura, eficiencia energética y resiliencia ante emergencias, aspectos clave en la planificación de equipamientos de salud sostenibles y adaptables.
Bibliografía
Quantrill, M. (1983). Alvar Aalto: A Critical Study. Secker & Warburg.
Levine, N. (1996). The Architecture of Frank Lloyd Wright: Design, History and Photography. Princeton Architectural Press.
Roberto Paolo Puga Sánchez es arquitecto (desde 2007). Profesor en la asignatura de Proyectos Arquitectónicos y Teoría y Crítica de la Arquitectura en la Universidad Central del Ecuador. Miembro de un grupo de investigación en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la misma universidad. Obtuvo su Maestría en Gestión, Organización y Diseño de Arquitectura Hospitalaria en la Universidad CEU San Pablo, Madrid, España, en 2015. En el ámbito profesional, es fundador de ARQUIMAC S.A. (2008), una firma de arquitectura reconocida a nivel local.:



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