{"id":8281,"date":"2025-06-03T12:32:19","date_gmt":"2025-06-03T15:32:19","guid":{"rendered":"https:\/\/aadaih.org.ar\/anuario2025\/?p=8281"},"modified":"2025-07-02T14:19:29","modified_gmt":"2025-07-02T17:19:29","slug":"los-edificios-de-salud-como-espacios-publicos-ciudadanos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/aadaih.org.ar\/anuario2025\/2025\/06\/03\/los-edificios-de-salud-como-espacios-publicos-ciudadanos\/","title":{"rendered":"Los edificios de salud como espacios p\u00fablicos ciudadanos"},"content":{"rendered":"<p>En el siglo XXI, hablar de salud es hablar tambi\u00e9n de ciudad. El espacio urbano determina en gran medida nuestras condiciones de vida, bienestar y longevidad. En este contexto, la arquitectura se revela como un instrumento esencial para configurar entornos que cuiden, sostengan y dignifiquen la vida. Este art\u00edculo se enmarca en una creciente l\u00ednea de pensamiento que articula salud p\u00fablica, arquitectura y urbanismo desde una perspectiva del cuidado (Otero Verzier, 2022).<\/p>\n<p>Frente a la fragmentaci\u00f3n disciplinaria, proponemos mirar los Centros de Atenci\u00f3n Primaria no solo como equipamientos funcionales del sistema sanitario, sino como piezas fundamentales del ecosistema urbano del bienestar. Los CAP deben ser entendidos como espacios p\u00fablicos de proximidad, territorios de cuidado y ciudadan\u00eda, integrados en la red afectiva, simb\u00f3lica y material de los barrios.<\/p>\n<p><strong>El centro de salud como espacio c\u00edvico<\/strong><\/p>\n<p>Un CAP es, antes que nada, la puerta de entrada al sistema sanitario. Aqu\u00ed se realizan diagn\u00f3sticos, seguimientos de enfermedades cr\u00f3nicas, campa\u00f1as de vacunaci\u00f3n, consultas de salud mental, programas de prevenci\u00f3n y actividades comunitarias. Pero su rol va mucho m\u00e1s all\u00e1 de la prestaci\u00f3n m\u00e9dica. Se trata de infraestructuras de proximidad, insertas en el ritmo cotidiano de la vida barrial, cargadas de valor simb\u00f3lico y afectivo.<\/p>\n<p>Como advierte In\u00e9s S\u00e1nchez de Madariaga (2004), los equipamientos p\u00fablicos no pueden considerarse \u00fanicamente desde su funcionalidad t\u00e9cnica, sino como actores sociales y urbanos. En el caso de los CAP, su capacidad para generar confianza, v\u00ednculo y reconocimiento convierte a estos espacios en verdaderos centros c\u00edvicos. Son lugares donde se produce comunidad, donde se ejercen derechos, donde se cuida m\u00e1s que cuerpos: se cuidan v\u00ednculos, territorios y modos de vida.<\/p>\n<p><strong>Espacio p\u00fablico: una red para la vida urbana<\/strong><\/p>\n<p>Tradicionalmente, al hablar de espacio p\u00fablico pensamos en plazas, parques o calles. Sin embargo, como apunta Manuel Delgado (2011), el espacio p\u00fablico es tambi\u00e9n una red de lugares institucionales donde se expresa lo com\u00fan. Escuelas, bibliotecas, centros culturales y centros de salud forman parte de este tejido urbano que sustenta la vida democr\u00e1tica.<br \/>\nLos CAP, al acoger actividades abiertas, promover la inclusi\u00f3n y estar f\u00edsicamente insertos en los barrios, operan como extensiones del espacio p\u00fablico. En ellos se cristaliza el derecho a la ciudad (Lefebvre, 1968), entendido no solo como acceso a infraestructuras, sino como participaci\u00f3n activa en la vida colectiva. La pregunta es entonces: \u00bfestamos dise\u00f1ando los centros de salud como espacios p\u00fablicos? \u00bfO siguen siendo edificios cerrados, burocr\u00e1ticos, ajenos a la l\u00f3gica urbana y comunitaria?<\/p>\n<p><strong>Arquitectura y cuidado: proyectar dignidad y pertenencia<\/strong><\/p>\n<p>Desde el urbanismo, la salud ha sido hist\u00f3ricamente una dimensi\u00f3n impl\u00edcita en el dise\u00f1o de las ciudades. Basta pensar en el higienismo del siglo XIX, en los jardines urbanos como pulmones verdes o en la zonificaci\u00f3n sanitaria. Sin embargo, en las \u00faltimas d\u00e9cadas, la arquitectura ha comenzado a explorar con mayor profundidad c\u00f3mo el entorno construido puede promover la salud m\u00e1s all\u00e1 de lo estrictamente m\u00e9dico.<\/p>\n<p>Autores como Richard Sennett o Jane Jacobs han enfatizado el rol del espacio p\u00fablico como lugar de encuentro, reparaci\u00f3n y soporte mutuo. Bajo esta \u00f3ptica, CAP no deben ser equipamientos aislados, sino piezas integradas en la red de espacios ciudadanos.<\/p>\n<p>Esto supone una ruptura con el paradigma biom\u00e9dico tradicional, que entiende la salud como un fen\u00f3meno individual y t\u00e9cnico, y nos invita a imaginarla como un derecho colectivo que requiere soporte f\u00edsico, social y simb\u00f3lico.<\/p>\n<p>El dise\u00f1o arquitect\u00f3nico no es neutro. Cada decisi\u00f3n de proyecto\u2014la orientaci\u00f3n, los materiales, la escala, la relaci\u00f3n con el entorno\u2014transmite una visi\u00f3n del mundo. En el caso de los CAP, proyectar un edificio es proyectar tambi\u00e9n una \u00e9tica del cuidado.<\/p>\n<p>La arquitectura puede reproducir din\u00e1micas de control, alienaci\u00f3n o desigualdad, pero tambi\u00e9n puede habilitar relaciones de acogida, dignidad y pertenencia. Como se\u00f1ala Anne Lacaton (2020): \u201cla generosidad espacial es una forma de justicia social\u201d. Dise\u00f1ar espacios que inviten a quedarse, que faciliten la orientaci\u00f3n, que permitan la apropiaci\u00f3n por parte de sus usuarios, es una forma concreta de cuidar.<\/p>\n<p>La arquitectura del cuidado se expresa en detalles: en un acceso visible, en un patio que reciba con luz y vegetaci\u00f3n, en una sala de espera que no parezca una antesala de angustia. Como propone Giancarlo De Carlo (1972), \u201cla arquitectura no debe imponerse, sino ser el resultado de una interacci\u00f3n constante con la vida que va a albergar\u201d.<\/p>\n<figure id=\"attachment_8282\" aria-describedby=\"caption-attachment-8282\" style=\"width: 2000px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" data-expand=\"600\" class=\"lazyload size-full wp-image-8282\" src=\"data:image\/svg+xml;charset=utf-8,%3Csvg xmlns%3D'http%3A%2F%2Fwww.w3.org%2F2000%2Fsvg' viewBox%3D'0 0 2000 1414'%2F%3E\" data-src=\"https:\/\/aadaih.org.ar\/anuario2025\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Transformar-la-atencion-primaria-y-comunitaria-Acceso.jpg\" alt=\"Transformar la atencion primaria y comunitaria Acceso\" width=\"2000\" height=\"1414\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-8282\" class=\"wp-caption-text\">Transformar la atencion primaria y comunitaria Acceso<\/figcaption><\/figure>\n<figure id=\"attachment_8284\" aria-describedby=\"caption-attachment-8284\" style=\"width: 2000px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" data-expand=\"600\" class=\"lazyload size-full wp-image-8284\" src=\"data:image\/svg+xml;charset=utf-8,%3Csvg xmlns%3D'http%3A%2F%2Fwww.w3.org%2F2000%2Fsvg' viewBox%3D'0 0 2000 1414'%2F%3E\" data-src=\"https:\/\/aadaih.org.ar\/anuario2025\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Transformar-la-atencion-primaria-y-comunitaria-Interior.jpg\" alt=\"Transformar la atencion primaria y comunitaria Interior\" width=\"2000\" height=\"1414\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-8284\" class=\"wp-caption-text\">Transformar la atencion primaria y comunitaria Interior<\/figcaption><\/figure>\n<figure id=\"attachment_8283\" aria-describedby=\"caption-attachment-8283\" style=\"width: 2560px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" data-expand=\"600\" class=\"lazyload size-full wp-image-8283\" src=\"data:image\/svg+xml;charset=utf-8,%3Csvg xmlns%3D'http%3A%2F%2Fwww.w3.org%2F2000%2Fsvg' viewBox%3D'0 0 2560 1811'%2F%3E\" data-src=\"https:\/\/aadaih.org.ar\/anuario2025\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Transformar-la-atencion-primaria-y-comunitaria-Entorno-scaled.jpg\" alt=\"Transformar la atencion primaria y comunitaria Entorno\" width=\"2560\" height=\"1811\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-8283\" class=\"wp-caption-text\">Transformar la atencion primaria y comunitaria Entorno<\/figcaption><\/figure>\n<figure id=\"attachment_8285\" aria-describedby=\"caption-attachment-8285\" style=\"width: 2000px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-expand=\"600\" class=\"lazyload size-full wp-image-8285\" src=\"data:image\/svg+xml;charset=utf-8,%3Csvg xmlns%3D'http%3A%2F%2Fwww.w3.org%2F2000%2Fsvg' viewBox%3D'0 0 2000 1414'%2F%3E\" data-src=\"https:\/\/aadaih.org.ar\/anuario2025\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Transformar-la-atencion-primaria-y-comunitaria-Patio.jpg\" alt=\"Transformar la atencion primaria y comunitaria Patio\" width=\"2000\" height=\"1414\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-8285\" class=\"wp-caption-text\">Transformar la atencion primaria y comunitaria Patio<\/figcaption><\/figure>\n<figure id=\"attachment_8287\" aria-describedby=\"caption-attachment-8287\" style=\"width: 2560px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-expand=\"600\" class=\"lazyload size-full wp-image-8287\" src=\"data:image\/svg+xml;charset=utf-8,%3Csvg xmlns%3D'http%3A%2F%2Fwww.w3.org%2F2000%2Fsvg' viewBox%3D'0 0 2560 1811'%2F%3E\" data-src=\"https:\/\/aadaih.org.ar\/anuario2025\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Transformar-la-atencion-primaria-y-comunitaria-Planta-baja-scaled.jpg\" alt=\"Transformar la atencion primaria y comunitaria Planta baja\" width=\"2560\" height=\"1811\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-8287\" class=\"wp-caption-text\">Transformar la atencion primaria y comunitaria Planta baja<\/figcaption><\/figure>\n<figure id=\"attachment_8286\" aria-describedby=\"caption-attachment-8286\" style=\"width: 2560px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-expand=\"600\" class=\"lazyload size-full wp-image-8286\" src=\"data:image\/svg+xml;charset=utf-8,%3Csvg xmlns%3D'http%3A%2F%2Fwww.w3.org%2F2000%2Fsvg' viewBox%3D'0 0 2560 1811'%2F%3E\" data-src=\"https:\/\/aadaih.org.ar\/anuario2025\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Transformar-la-atencion-primaria-y-comunitaria-Planta-1-scaled.jpg\" alt=\"Transformar la atencion primaria y comunitaria Planta 1\" width=\"2560\" height=\"1811\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-8286\" class=\"wp-caption-text\">Transformar la atencion primaria y comunitaria Planta 1<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>Caso de estudio: Centro de Salud de Santa Coloma de Farners<\/strong><\/p>\n<p>El Centro de Salud de Santa Coloma de Farners es un ejemplo de ello; El edifico se sit\u00faa en el eje principal del municipio, en las afueras de la ciudad, en unos terrenos sin urbanizar, y se consolida como un hito urbano que promueva la consolidaci\u00f3n del crecimiento del municipio<\/p>\n<p>La avenida Francesc Moragues articula diversos equipamientos p\u00fablicos\u2014ayuntamiento, estaci\u00f3n, escuela, campo de f\u00fatbol\u2014y el CAP se incorpora como un nodo m\u00e1s de esta red urbana. El edificio no se concibe como una c\u00e1psula funcional, sino como parte del \u201cvivir comunitario\u201d, en palabras de Alejandro Aravena.<\/p>\n<p>El nuevo Centro de Salud forma parte de este continuo de edificios p\u00fablicos y por tanto debe convertirse en un espacio mas all\u00e0 de su funci\u00f3n assistencial, debe formar parte del vivir de la comunidad, convertirse en un elemento que atraiga hacia el la Ciudad y la haga crecer y avanzar, convirti\u00e9ndose en un nodo de convivencia, positiva y multigeneracional.<\/p>\n<p>Uno de los elementos clave es reconocer que la experiencia del paciente no comienza en la consulta, sino en los entornos previos: la calle, la plaza, el vest\u00edbulo, la sala de espera. Todos estos momentos deben estar cuidadosamente pensados para fomentar bienestar, reducir la ansiedad y facilitar la orientaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El dise\u00f1o del CAP de Santa Coloma de Farners parte de una idea muy arraigada en la arquitectura publica de Catalunya, la idea del patio como espacio intermedio que media entre la ciudad y el interior del edificio p\u00fablico, una zona de transici\u00f3n que no es ni completamente exterior ni totalmente interior. Su funci\u00f3n no es solo distributiva o funcional, sino tambi\u00e9n simb\u00f3lica, espacial y social.<\/p>\n<p>EL patio es el espacio de llegada, un espacio intermedio dentro-fuera, desde el que se accede a cada uno de los servicios del Centro de Salud: Consultorios de medicina General, Consultorios de Salud Mental i Servio de urgencias ambulatorias. El edifico organiza en cada lado del patio los accesos a cada uno de los servicios diferenciados, de manera que sean legibles de manera f\u00e1cil e inmediata.<\/p>\n<p>El patio permite accesos diferenciados y legibles a los distintos servicios del centro\u2014 medicina general, salud mental, urgencias\u2014y a la vez act\u00faa como extensi\u00f3n del espacio asistencial. Es tambi\u00e9n un espacio que extiende la actividad asistencial m\u00e1s all\u00e1 de las paredes, un lugar donde puede desarrollarse actividades asistenciales al aire libre: terapias grupales de salud mental o sesiones de ejercicios para personas mayores<\/p>\n<p>La arquitectura debe ofrecer espacios donde la gente se sienta bienvenida, donde se reconozca a s\u00ed misma. El patio de acceso cumple justamente este rol: invita, orienta y acoge.<\/p>\n<p>El dise\u00f1o del Centro de Santa Coloma incorpora una serie de estrategias desde la arquitectura que pueden sistematizarse como estrategias replicables para la creaci\u00f3n de una arquitectura del cuidado:<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>A: Patio como entorno terap\u00e9utico<\/strong><\/p>\n<p>Inspirado en experiencias de arquitectura hospitalaria humanizada, el patio se dise\u00f1a como jard\u00edn terap\u00e9utico: de escala adecuada, con vegetaci\u00f3n sensorial, zonas de sombra, recorridos accesibles y mobiliario confortable. Se convierte en espacio de encuentro, de pausa y de actividad, configurando un entorno restaurador (Ulrich, 1984).<\/p>\n<p><strong>B:<\/strong> <strong>Dise\u00f1o universal<\/strong><br \/>\nEl edificio aplica principios de accesibilidad universal: itinerarios legibles, ausencia de barreras f\u00edsicas, se\u00f1al\u00e9tica intuitiva, superficies antideslizantes. No se trata de adaptaciones posteriores, sino de una inclusi\u00f3n incorporada desde la g\u00e9nesis del proyecto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>C: Refugio clim\u00e1tico<\/strong><\/p>\n<p>El patio y otras zonas comunes act\u00faan como refugios clim\u00e1ticos, ofreciendo espacios frescos en verano, accesibles, con agua potable y zonas de descanso. En tiempos de emergencia clim\u00e1tica, estos espacios no son un lujo: son infraestructuras vitales.<\/p>\n<p><strong>D: Orientaci\u00f3n y legibilidad<\/strong><\/p>\n<p>El dise\u00f1o facilita la orientaci\u00f3n sin necesidad de asistencia. La claridad en los recorridos, la visibilidad de los accesos y la coherencia en la disposici\u00f3n de los espacios refuerzan la autonom\u00eda de los usuarios, reduciendo el estr\u00e9s ambiental.<\/p>\n<p><strong>E: Est\u00edmulo de la interacci\u00f3n social<\/strong><\/p>\n<p>Los espacios intermedios, las zonas de espera, los jardines y los talleres est\u00e1n pensados para fomentar encuentros espont\u00e1neos o planificados. Son oportunidades para generar comunidad, especialmente en contextos de soledad urbana o fragilidad social.<\/p>\n<p><strong>F: Privacidad y recogimiento<\/strong><\/p>\n<p>A la vez que se fomenta la interacci\u00f3n, se garantiza la posibilidad de intimidad. Existen espacios de espera protegidos, rincones donde hablar con una visita, y consultorios que cuidan la confidencialidad, generando confianza.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>G: Materialidad afectiva<\/strong><\/p>\n<p>Los materiales elegidos\u2014madera, cer\u00e1mica, piedra\u2014son familiares, c\u00e1lidos y saludables. La est\u00e9tica no es decorativa, sino que construye un ambiente afectivo, reconociendo al usuario como sujeto digno, no como paciente pasivo.<\/p>\n<p><strong>Conclusiones: hacia una ciudad del cuidado<\/strong><\/p>\n<p>En un contexto de crisis ecol\u00f3gica, sanitaria y social, el paradigma del cuidado se impone como horizonte \u00e9tico y pol\u00edtico para el urbanismo y la arquitectura. Los Centros de Atenci\u00f3n Primaria son piezas clave en esta transici\u00f3n hacia una ciudad que cuide.<\/p>\n<p>No se trata solo de mejorar la atenci\u00f3n m\u00e9dica, sino de construir espacios que sostengan la vida en su dimensi\u00f3n cotidiana, afectiva y relacional. Integrar los CAPs en la red de espacios p\u00fablicos es una cuesti\u00f3n de justicia espacial, de equidad territorial y de construcci\u00f3n de ciudadan\u00eda.<\/p>\n<p>Como dijo Lina Bo Bardi: \u201cla arquitectura no es un objeto, es una forma de vida\u201d. Defender\u00a0 una\u00a0 arquitectura\u00a0 del\u00a0 cuidado\u00a0 es\u00a0 defender\u00a0 una\u00a0 arquitectura\u00a0 p\u00fablica, comprometida con lo com\u00fan, con lo cercano, con lo vivo. Y es tambi\u00e9n recuperar el poder de la arquitectura para imaginar futuros posibles, m\u00e1s humanos, m\u00e1s justos y saludables.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Aravena, A. (2016). My Architectural Philosophy? Bring the Community into the Process. TED Talks.<\/p>\n<p>De Carlo, G. (1972). An architecture of participation. Perspecta.<\/p>\n<p>Delgado, M. (2011). El espacio p\u00fablico como ideolog\u00eda. Los Libros de la Catarata.<\/p>\n<p>Lacaton, A. (2020). M\u00e1s espacio por menos costo. Pritzker Architecture Prize Lecture.<\/p>\n<p>Otero Verzier, M. (2022). Architectures of Care. Het Nieuwe Instituut.<\/p>\n<p>S\u00e1nchez de Madariaga, I. (2004). G\u00e9nero y espacio p\u00fablico urbano. Instituto de la Mujer.<\/p>\n<p>Ulrich, R. S. (1984). View through a window may influence recovery from surgery. Science<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>Albert Vitaller I Santir\u00f3 <\/strong>es arquitecto por la Escuela T\u00e9cnica Superior de Arquitectura de Barcelona. MArch en &#8220;Gran escala en Arquitectura\u201d, por la Universitat Polit\u00e9cnica de Catalunya.<\/p>\n<p>Director General de Vitaller Arquitectura, de la que es fundador, una empresa con m\u00e1s de 20 a\u00f1os de experiencia exclusivamente en el campo de la arquitectura sanitaria, desarrollando proyectos en diferentes partes del mundo.<\/p>\n<p>Sus principales obras son Oberig Cl\u00ednic en K\u00edev, Cl\u00ednica Neurol\u00f3gica y apartamentos adaptados Guttmann en Barcelona, Nuevo Hospital de Santa Caterina en Girona, Reforma y ampliaci\u00f3n del Hospital Sant Pau de Barcelona,\u00a0 Remodelaci\u00f3n del Hospital Cl\u00ednico de Barcelona, Hospital Sociosanitario Manuela Solis en Valencia y Hospital Psiquiatrico Sagrat Cor de Martorell, entre otras.<\/p>\n<p>Profesor en el curso de posgrado &#8220;El hospital del siglo XXI&#8221;, en la Universitat Polit\u00e9cnica de Catalunya-BarcelonaTech. Director del curso de Postgrado \u201cPlanificaci\u00f3n y dise\u00f1o de entornos favorables para el envejecimienti\u201d, en Institut de Formaci\u00f3 Cont\u00ednua IL3 &#8211; Universitat de Barcelona. Miembro de Architects for Health (AfH), Arquitectes per l&#8217;Arquitectura (AxA) y Arquitectura i Sostenibilitat (AuS).<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el siglo XXI, hablar de salud es hablar tambi\u00e9n de ciudad. El espacio urbano determina en gran medida nuestras condiciones de vida, bienestar y longevidad. En este contexto, la arquitectura se revela como un instrumento esencial para configurar entornos que cuiden, sostengan y dignifiquen la vida. 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