La pandemia puso en crisis los sistemas de salud de todo el mundo obligando a los países a generar cambios en la infraestructura de salud con gran velocidad. En respuesta surgieron las construcciones modulares como una solución rápida y efectiva.
En la Argentina se lograron ampliar los espacios de atención UTI en varios hospitales de los conglomerados urbanos más grandes. Posteriormente, en el verano 2020-2021, se implementaron nuevamente para generar espacios de testeo, procesamiento de muestras y salas de internación en 19 destinos turísticos que luego se incorporaron a la infraestructura permanente de estas ciudades.
Características constructivas
Los modulares funcionan de manera muy similar al steel-frame. Admiten incorporar todo tipo de instalaciones, carpinterías, terminaciones y equipamientos. Están compuestos por una estructura hecha de perfiles metálicos a los cuales se les incorporan cerramientos verticales y horizontales de distinto tipo de acuerdo a la finalidad del espacio interior. Habitualmente se usan “termo-paneles” de chapa de aluminio inyectadas con poliuretano que poseen una alta prestación térmica y acústica con espesores muy bajos y sumamente livianos. Por otro lado, el sistema admite armar cerramientos internos con construcción en seco tradicionales, o incluso plomar los tabiques internos. En el caso de los centros médicos modulares se agrega un sobretecho que cubre la totalidad del conjunto. Esto asegura la continuidad de la aislación hidrófuga, pero por otro lado, permite alojar gran cantidad de instalaciones, tales como equipos de aire acondicionado separados, conductos de aire, cañerías de incendio, bandejas eléctricas y de datos, alimentación de agua, es decir, todo lo que habitualmente se hace sobre cielorrasos suspendidos.
Ventajas
Básicamente la construcción industrializada permite optimizar el uso de los materiales disminuyendo el volumen de residuos de obra, aumenta el aprovechamiento de los recursos humanos, logra ambientes de trabajo más seguros y tiempos de producción sin interrupciones climáticas. Además de la velocidad de montaje, permite construir en lugares aislados donde las obras tradicionales demandan logísticas que encarecen y demoran la obra. Otro punto favorable es que su adquisición es una compra cerrada, por lo tanto, no requiere rederterminaciones haciendo que la inversión sea más predecible y se asegure la finalización. Se debe considerar también la eficiencia energética producto del alto coeficiente aislante de la envolvente en combinación con vidrios DVH. Esto disminuye el consumo energético en climatización. El coeficiente K de transmitancia térmica de un termo-panel de 50 mm es 0,43 Kcal/m2 h°C mientras que un muro doble de ladrillo hueco de 320 mm es de 0,58 Kcal/m2 h°C.
Flexibilidad
Antes que limitar el proyecto, el sistema es sumamente flexible. El ancho del módulo está dado por el ancho permitido por el transporte (3,00 metros) mientras que el largo puede alcanzar hasta 12,00 metros. Por cuestiones de eficiencia de costos logísticos se adopta un estándar de 2,50 x 6,00. La altura también puede variar hasta los 3,40 metros. A diferencia del steel-frame no se requieren muros portantes.
Prototipos. Superficies y Programas
En función de las experiencias y resultados positivos, desde el Ministerio de Obras Públicas junto al Ministerio de Salud se desarrollaron una serie de prototipos de Centros de Atención Primaria con varios programas y escalas. Esto permitió responder a distintas necesidades – muchas de ellas de larga data – que se presentan a lo largo y ancho del país. También se desarrollaron proyectos ajustados a necesidades específicas, como un área de internación y UTI en José C. Paz y en Lomas de Tafí, una sala de frio para el Instituto Malbrán o el Centro Médico San Benito en Río Gallegos. Se decidió incorporar un sistema de piel metálica para colaborar con la climatización y a la vez dar identidad estética que destaque estos edificios dentro del espacio público.
FICHA TÉCNICA
Obra: Centros de Atención Primaria Modulares.
Equipo de proyecto: Arq. Guido Cavalletti, Arq. Mónica Enz, Arq. Pedro Briend.
Asesor Termomecánico: Juan José Otero.
Asesor Eléctrico: Iván Chaz.
Asesor Sanitario: Guillermo Gill.

Planta 1:
PROTOTIPO A: CAP de 990 m2
Shockroom – 3 Habitaciones dobles – Laboratorio – 6 Consultorios generales – Consultorio obstétrico – Sala de RX – farmacia – Administración – Servicios del personal.

Planta 2
PROTOTIPO B: CAP de 990 m2
Gimnasio de rehabilitación 135 m2 – SUM –
9 Consultorios generales – Consultorio obstétrico – Sala de RX – Ecógrafo – Farmacia – Administración – Servicios del personal.

Planta 3:
PROTOTIPO C: CAP de 655 m2
Gimnasio de rehabilitación 100 m2 – 7 Consultorios generales – Consultorio obstétrico – Sala de RX – Ecógrafo – Farmacia – Laboratorio – Administración – Servicios del personal.

Planta 4:
PROTOTIPO D: CAP de 300 m2
SUM – 3 Consultorios generales – 2 Consultorios obstétricos – Enfermería / Vacunatorio – Farmacia – Administración – Servicios del personal.
Guido Cavalletti es arquitecto, UBA. Cursó estudios sobre “Edificios para la salud, tipologías contemporáneas” en el Departamento de Posgrado de la misma universidad. Es Coordinador de Infraestructura para la Salud en la Dirección Nacional de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas de la Nación. Fue Asesor de Proyectos dentro del mismo organismo. Inició su experiencia dentro del campo de la salud en 2012 en el departamento de arquitectura de la compañía de medicina privada Swiss Medical Group y entre 2017 y 2020 fue coordinador de obras y proyectos de la Fundación Favaloro.
Mónica Enz es arquitecta, UBA. Cuenta con amplia experiencia en el desarrollo integral de proyectos y dirección de obras de alta complejidad. Es Asesora Técnica de Salud en la Dirección Nacional de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas de la Nación. Comenzó su trayectoria dentro del campo privado para obras de infraestructura sanitaria; entre 2010 y 2012 como arquitecta del departamento de Infraestructura y Operaciones del Hospital Alemán, posteriormente hasta 2016 formó parte del equipo de proyecto y dirección de obra de Swiss Medical Group y hasta 2020 fue coordinadora de obras y proyectos de la Fundación Favaloro.
Pedro Briend es arquitecto, Doctor en Arquitectura de la Universidad de Buenos Aires; con experiencia en el desarrollo, coordinación, gestión, dirección y administración de proyectos y obras de arquitectura e intervenciones urbanas en el ámbito público y privado, especialmente dentro del campo de la rehabilitación y renovación; en evaluación; en la implementación de procesos de gestión participativa del hábitat; el trabajo con cooperativas; la participación en concursos; y en docencia e investigación en historia vinculada a la práctica proyectual.



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