Pretendo tratar algunos aspectos generales de la arquitectura de la salud a través del Hospital que nuestro equipo ha diseñado durante los últimos cuatro años en el Paseo de la Castellana de Madrid. En este trabajo ha sido esencial asumir que un hospital de alta complejidad en un lugar céntrico no puede relegar sus responsabilidades urbanas y arquitectónicas. La arquitectura no solo es una techne un saber hacer ligado al dominio de un oficio y una técnica, no sino que es una arkhe término también griego que significa principio, fundamento. Concepto que compendia en una sola cosa técnica, solidez y belleza.
La arquitectura de hospitales referenciales urbanos tiene un papel institucional que afecta a la ciudad en su forma, carácter y en sus recorridos y flujos. Es asimismo un problema arquitectónico notable integrar en el tejido urbano un volumen de 550.000m2, comprometido con múltiples interconexiones, plazas y jardines.
Estos casos son singulares y cada uno tiene su propia historia, sin embargo creo que puede tener interés general el haber desarrollado una cierta metodología para enfrentar los requerimientos normativos y técnicos sin seguir pautas tipológicas, sino explorando conformaciones que abordan la solución desde una reflexión que combina Ciudad, Técnica y humanismo.
La Arquitectura, y en ella se incluye la ingeniería entendida de forma moderna, es un elemento primordial, es lo que comienza a dar sentido a las cosas. El término Arquitectura es la suma de ARGÉ y TEKTÓN, el principio que dirige lo constructivo. Esto es algo muy importante, hay algo que nutre y sustancia lo que se hace por encima de la función, que es necesaria pero no suficiente. La arquitectura parte de la necesidad de construir pero haciéndolo de un modo elevado, construir no es solamente cubrir un espacio desde el punto de vista arquitectónico, sino traducir la presencia del hombre en lo construido. La arquitectura tiene una función trascendente, por ello la distancia, el pensar lo que hacemos y para qué lo hacemos, es sustantivo.

El hospital de la Paz HULP ocupa una posición de centralidad, alcanzada tras una vida de más de 60 años, durante este tiempo se ha hecho un espacio en la memoria de la ciudad, pues uno de cada uno de cada cinco madrileños ha venido al mundo en su maternidad, cuya torre es signo identificativo. Este complejo creó un lugar cuando apenas nada lo rodeaba, pues como sabemos, los grandes hospitales son un motor o un generador de ciudad. A su alrededor fuertes demandas crean sinergias casi automáticamente.
La Paz es hoy un importante nodo urbano, es un hospital universitario y junto a él se ubica la facultad de medicina de la Universidad Autónoma, muy relevante en su actividad de investigación. El área de laboratorios y en especial los de genómica y proteómica del Hospital están permitiendo una transformación de las terapias, en especial en los casos no frecuentes. Muchas derivaciones de la investigación han dado lugar a Hospitales cercanos, al Instituto de investigación, IDIPAZ, o al crecimiento de los centros nacionales de investigación del cáncer, de cardiovasculares, de Biomédica en red, también a clínicas específicas de protonterapia y centros de salud que rodean al complejo.
El hospital no es un edificio, es una pequeña ciudad, hoy de cerca de 170.000 m2, al final de la ejecución de nuestros proyectos será de 550.000m2. El movimiento de personas al día en el hospital hoy es de 20.000 personas cifra que con seguridad se duplicará con al renovar las instalaciones. El HULP resulta bien Clasificado cada año entre los más valorados, el año pasado se situaba entre los 50 mejores en la clasificación mundial publicada por Newsweek, pero su puesto está penalizado por la falta de renovación de su infraestructura, para remediarlo se decidió, tras una década de debates, proyectos fallidos y un inhabitual proceso democrático entre más de 700 profesionales de todos los estamentos, desarrollar un plan de acción para llevar a cabo una sustitución integral del viejo complejo hospitalario, redactando un plan funcional y un plan de espacios que sirvieron de base a un concurso de ideas abierto que, tras ser seleccionadas cinco propuestas se resolvió en una segunda fase que ganó nuestro equipo dirigido por dos oficinas MAPA AC y BGA. El jurado fue presidido por Rafael Moneo y Francisco Mangado y diez especialistas de ingenierías civil, telecomunicaciones, instalaciones, expertos en medicina y miembros de la administración. Tras cuatro años de trabajo se han iniciado ya los trabajos de obra.

La decisión de que el nuevo hospital permaneciera en el mismo lugar y se construyera por fases fue secundada casi por unanimidad por trabajadores, gerencia, médicos y usuarios. Sin duda había argumentos de peso, pero aquí comenzó la verdadera complejidad, hacer obras en área urbana de esta escala mientras hay pacientes supone construir sobre lo construido, creciendo tres veces obliga a hacer el nuevo complejo por fases manteniendo los máximos servicios posibles. Muchos de ustedes conocen esa casuística, y aunque en Latinoamérica donde llevo trabajando y viviendo a saltos con España desde hace 14 años, creo que son menos frecuentes, conozco casos, el más cercano el Hospital del Salvador, en Santiago de Chile que lleva casi tres legislaturas en construcción.

La Castellana
El Hospital de La Paz es una institución significativa para la ciudad y para el país. Situado en la “Castellana”, donde se encuentran muchas de estas, entre otras, el Museo del Prado, los Nuevos Ministerios, el Banco de España o la Biblioteca Nacional. Su diseño debía asumir este papel heredado y así ser capaz de crear un espacio urbano y ciudadano – en el sentido más amplio de su significado – del Norte de Madrid.
Es innegable que La Castellana es una calle “estructurante” en la medida en que, a partir de su diseño original o su evolución histórica, es capaz de aportar comprensión y “orden” a la ciudad o a una parte de ésta. Constituye, por ello, un elemento clave en la interpretación o lectura de Madrid por cuanto más allá de sus funciones objetivas nos ayuda a construir un “mapa” mental o una imagen legible de su ambiente.
El entorno de La Paz, su paisaje urbano, su escala y su uso, ha cambiado profundamente con la construcción del complejo Cuatro Torres Bussines Area al que se a sumado otra torre menor. Lo que antes era un complejo hospitalario aislado y autónomo, ha quedado integrado en la trama urbana de la ciudad. Un área universitaria y de investigación muy importante está hoy vinculada con el Hospital de La Paz, en ella se trabaja para construir la nueva Ciudad de la salud que suma todo el ámbito del Instituto Carlos III donde se encuentran distintos centros nacionales de investigación, oncológica, medica y preventiva.

El proyecto de La Paz aprovecha la sinergia de las infraestructuras de la gran renovación y ampliación urbana denominada “Operación Chamartín” y plantea la conexión Este-Oeste de sus redes verde y de infraestructuras con el recinto del Hospital. El proyecto planteado sobre el espacio público del entorno de La Paz se ha realizado teniendo en cuenta este plan de reforma y crecimiento y aprovechando las obras de soterramiento que propone y la modificación del nudo de la “Castellana” con la M30. El nuevo complejo Hospitalario de La Paz dará al Paseo de la Castellana un cierre que hasta ahora se ha disuelto en un urbanismo débil y disperso sin espacios públicos cualificados. Por su parte, las nuevas construcciones definirán un nuevo barrio ganado para la ciudad.
La “humanización” de esta gran infraestructura en su carácter público, el enfoque y fomento de las relaciones humanas se concreta en el tratamiento de patios y jardines. El Hospital se sitúa en el punto crítico de encuentro entre el eje urbano de la “Castellana” y la vaguada que cae hacia el río Manzanares, que se reconoce en el rosario de parques Norte, la Vaguada y la Dehesa de la Villa. El proyecto del HULP celebra este encuentro con un diseño del espacio público que combina una estrategia dual. Al Este, este espacio es más urbano y al Oeste, más natural, enlazándose a las masas arboladas del parque Norte.
Este proyecto reconoce la relevancia del Hospital como institución pública,su escala urbana y su capacidad para configurar su entorno. Dedica buena parte de sus recursos a dignificar el entorno urbano incorporando zonas verdes con sentido y cambia el carácter de las vías rápidas del perímetro aproximando la parcela de la facultad de medicina para integrarla al complejo hospitalario en la futura Ciudad de la salud La Paz. La vegetación irá incorporando al peatón desde el Complejo del CSIC hacia las áreas más próximas al manzanares.
Los nuevos ministerios y la antigua casa sindical
Aunque hemos enunciado algunas de las instituciones de la Castellana, apenas nos hemos referido a sus edificios, la serie es muy larga, recordemos la Estación de Atocha, el Museo del Prado, Banco de España, Palacio Cibeles, Museo Tyssen, Torre Castelar, Estadio Bernabéu, Bankinter, Biblioteca Nacional, Museo de Historia Natural, BBVA Estación de Chamartín o Complejo las cinco torres, entre otros muchos. Pero hay dos edificios o conjuntos de edificios claves en la avenida, que nos aclararon cómo abordar la arquitectura del nuevo Hospital de La Paz y por los que no quiero pasar en este breve artículo sin al menos citarlos: Los Nuevos Ministerios de Secundino Zuazo y la Casa Sindical, hoy ministerio de Sanidad, de Francisco Cabrero y Rafael Aburto.

Los Nuevos Ministerios debían desarrollar un complejo inmenso de ministerios, una verdadera ciudad, todo ello sin que hubiera unos programas funcionales formalizados, ya que nunca fueron facilitados al arquitecto, Secundino Zuazo, Esto forzó a un diseño de una flexibilidad extraordinaria con una estructura seriada.
El autor caracterizó las plazas con referencias dimensionales y articuladas, que analógica pero con un gran sentido de abstracción formal y matérica miraba a distintas plazas históricas, para realizar esas plazas públicas que servían al conjunto administrativo. La gran plaza o lonja fue entendida como una plaza clásica limitada por unos edificios cuyos basamentos repetían la arquería delimitadora de la plaza en su lado oriental. Esta mitiga el impacto del tráfico y abre los jardines a la circulación peatonal derivada de la estación subterránea. Desde estas plazas se llegaba a los grandes espacios de recepción y a los corredores que por dimensión eran verdaderas calles interiores con servicios diversos a los que las plazas ofrecían vistas para la gran cantidad de personas que trabajaban en o para los Ministerios.
El edificio de la Casa Sindical, tiene una clara vocación urbana, y manifiesta el respeto por la ciudad, tanto por el Paseo del Prado que tiene a su frente como por las calles perimetrales y el caserío que conforma su manzana. Y es este compromiso el que atrae y enseña al ver cómo se enfrenta a la complejidad del proyecto. El edificio se adapta y se une al medio que lo rodea, explicita los conceptos de ambiente y genius loci como la expresión para entender el contexto en la modernidad.

Estrategias de proyecto
El proyecto del Hospital, nace con responsabilidad previa a la de su uso, la de institución urbana y es precisamente de esta responsabilidad de la que puede aprovecharse en su funcionalidad. El proyecto no puede ser el resultado de la aplicación de un prototipo, no está en la nada, ocupa un lugar consolidado; y debe refundarse en su programa pero también en la reconfiguración de su lugar. Proponemos para ello un sistema geométrico, métrico y estructural, hijo de las referencias citadas de Zuazo y Cabrero, que contiene unas reglas sencillas y eficaces que atienden a las necesidades del programa y a la logística de la ejecución en fases. Pero al tiempo, exploramos las posibilidades de variación y libertad para transformar La Paz en un conjunto rico y variado de lugares distintos, especializados y exactos o ambiguos y sensuales.
El gran volumen que es necesario construir se fragmenta formalizando lugares de escalas pequeñas que no se imponen opresivamente a los ciudadanos. La Paz está enlazada inevitablemente con las grandes infraestructuras de la ciudad, con la escala gigante de sus vecinos, o el paisaje distante del Norte de Madrid; y frente a ellos reclama la importancia de las instituciones públicas y la construcción de su identidad. Este proyecto se encuentra en el punto de equilibrio entre ambas tensiones y responde con volúmenes estructurados grandes paseos interiores.

La necesidad de continuar prestando asistencia sanitaria durante el proceso constructivo junto a las limitaciones de superficie de la parcela, hace inviable desarrollar un esquema de planta extensa, con los servicios en contigüidad horizontal, adoptamos una solución de matriz tridimensional muy compacta que permite establecer la contigüidad a nivel de las áreas que realmente lo exigen y el apilamiento en vertical de otras. Así, la escasez de superficie disponible, que parecía un inconveniente, ha dado como resultado una propuesta compacta con grandes ventajas funcionales, constructivas y de mantenimiento.
Es conveniente citar en este foro y tras más de cuatro años de desarrollo de este proyecto el concurso de asesores del hospital externos e internos en programación y equipamiento, revisores técnicos de cada especialidad, también la necesidad de aprobación de cada servicio médico y de soporte, la asistencia bomberos, Ayuntamiento, etc. Por ello resulta evidente que el proceso de redacción de estos proyectos debe ser más prolongado que el que se suele fijar en las bases de concurso, que dado el gran número de agentes cualificado que es necesario escuchar y procesar toda su aportación sectorial para refundirla en una unidad coherente y que como consecuencia el gasto en planificación previsto tiene que ser más alto. Esto es clave y diferencial si se pretende que el hospital sea un referente de arquitectura, ingeniería, asistencial de investigación y de Medicina en su sentido más general. Esta inversión, por muy cara que parezca, es proporcionalmente mínima en cuanto a costes totales, pero si no se hace o se hace mal produce unos gastos recurrentes que crecen exponencialmente en la vida del hospital.
Este complejo hospitalario, como casi todos los centros hospitalarios de referencia se ha organizado por bloques funcionales, tecnologías y usos, aunque hoy es necesario avanzar en esta cuestión, como luego indicaremos. Primero voy a recordar el orden básico de un hospital aunque muchos de ustedes ya lo conocen bien.

La organización funcional básica de un gran hospital, la dividimos generalmente en seis partes:
- Hospitalización, pacientes ingresados y encamados
- Servicios ambulatorios donde están las consultas y los Hospitales de día. Pacientes que llegan y se van el día
- Servicios centrales de diagnóstico y de tratamiento, que constituyen el núcleo esencial del hospital, donde se agrupa toda la tecnología, radiología, quirófanos, cuidados intensivos o urgencias
- Unidades de soporte asistencial que dan soporte a docencia, investigación y gestión
- Unidades de servicios generales que nutren al hospital en lo que necesitan, limpieza, comidas, lencería, esterilización, etc.
- Soporte logístico: se ocupa de los suministros y el consumible que tiene que entrar y los residuos que tienen que salir
Los tres primeros grupos Hospitalización, Ambulatorios y Profesionales son los que conforman el hospital, son las áreas asistenciales. Los tres siguientes son áreas de soporte, áreas servidoras. El grupo de las tres primeras representa aproximadamente el 70% de las otras tres representan el 30%, Por tanto de cómo se relacionen esas tres esas tres áreas asistenciales va a depender en gran parte cómo estructurar la morfología del Hospital, y en cierto modo y el éxito o fracaso de la organización.


A la organización por los bloques funcionales citados se ha agregado una organización por sistemas que permite tener cinco sub hospitales en vertical dentro del gran hospital que funcionan casi de forma autónoma gracias a las relaciones verticales entre servicios.
Además están conectados con el resto de servicios pertinentes. Este sistema vertical funciona apoyado en los núcleos de comunicación creando cinco subhospitales conectados que tenemos. Uno de neurología y traumatología, otro de abdomen y oncología, otro de Cardiología y torácico, otro de niños y otro de mujer.
Si como ejemplo tomamos el de cardio-tórax, arriba tenemos las hospitalizaciones de Cardiología, de Neumología, de Cirugía Torácica, de cirugía cardíaca, en la parte abajo conectamos en vertical con los quirófanos dedicados a cirugía cardíaca y de Cirugía Torácica dentro del bloque quirúrgico general del hospital. Más abajo las UCIs dedicadas a cardiología siempre dentro de las UCIs generales del hospital, también las áreas de cateterismo y hemodinámica, y en los pisos soterrados tendremos las áreas de radio diagnóstico en área dedicada a cardiología pero ya dentro del servicio de diagnóstico general.
Todo ello permite que los desplazamientos se reduzcan. Como estudiosos, profesionales o usuarios de hospital habéis sufrido los grandes trayectos a pie o la multitud de ascensores que debéis tomar para llegar al servicio buscado. Hemos mitigado este problema disponiendo de forma estratégica 119 elevadores de distinta naturaleza. Se facilita el que se tome el ascensor adecuado desde el ingreso y fácilmente llegar al área que se necesita, sin hacer ningún desplazamiento horizontal apenas. Además, si has llegado a la planta que te corresponde llegas en un corto recorrido a los servicios adecuados del hospital que se relacionan con tu tratamiento o visita.
Cada servicio tiene sus áreas fáciles próximas y el hospital no tiene una vía esencialmente vertical ni tiene una vía horizontal muy larga, es un hospital equilibrado en cuanto a desarrollo a un andar o en altura. Es interesante hacer notar el hecho de que si se hubiera llevado a otra parcela más extensa, cuestión que se ha debatido numerosas veces hubiésemos obtenido un hospital similar si queríamos un desplazamiento moderado, ya que cada uno de esos bloques funcionales pues nos produce una inevitable circulación específica, en hospitalización nos genera pacientes encamados hospitalizados, no nos podemos olvidar de las visitas que están relacionadas con los pacientes hospitalizados, nos genera pacientes ambulatorios externos que llegan a los servicios centrales, nos generan flujos de profesionales o flujos de pacientes bajo control profesional por ello si racionalizamos el flujo de cada uno de ellos y la logística desde su base estamos evitando muchas circulaciones y cruces indeseados. Hemos llegado a una ponderación horizontal, vertical para un hospital de este tamaño.
Resulta un objetivo imposible explicar siquiera mínimamente las cuestiones abordadas en un formato de artículo como el que requiere este anuario. Dejémoslo aquí con el deseo de haberles interesado mínimamente.



Pablo Núñez Paz es arquitecto titulado en 1959 en la Universidad Técnica Superior de Arquitectura de Valladolid, España; arquitecto 2012 en la Universidad de Chile, en Santiago, y en 2018 doctor arquitecto en la Universidad de Salamanca, España. Es socio fundador de MAPAAC, empresa con capacidad para conformar equipos multiprofesionales capaces de abordar todos los aspectos de planeamiento, diseño, comunicación y el análisis de los complejos, edificatorios.
pnunez@mapaac.com



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