in

Los retos del diseño hospitalario contemporáneo

Arq. Mario Corea

 

Los edificios hospitalarios se encuentran entre los proyectos más complejos de la arquitectura, ya que requieren una planificación meticulosa para cumplir con estrictas normas técnicas y mantenerse al día con las tecnologías médicas en constante evolución.

 

: Instituto Oncohematológico, Hospital Universitario de Mollet, Mollet del Vallès,Mario Corea Arquitectura. Foto © Pepo Segura
Instituto Oncohematológico, Hospital Universitario de Mollet, Mollet del Vallès,
Mario Corea Arquitectura. Foto © Pepo Segura

 

Los arquitectos deben encontrar el equilibrio entre integrar equipos avanzados y crearespacios flexibles que se adapten a futuras innovaciones. El proceso de diseño implica la colaboración con ingenieros, profesionales médicos y administradores para garantizar que todos los aspectos técnicos contribuyan a una atención óptima del paciente. Desde los sistemas de ventilación hasta el suministro eléctrico, cada detalle es fundamental, lo que convierte la arquitectura sanitaria en un campo definido por la experiencia interdisciplinaria y la adaptación constante.

Dadas estas importantes complejidades, uno podría sentirse tentado a preguntarse:

¿Por qué algunos arquitectos dedican su práctica al diseño sanitario?

Quizás la respuesta radique en que el diseño de hospitales es uno de los proyectos más gratificantes del sector. Los hospitales tienen un profundo impacto en las personas y en la comunidad en general, ya que actúan como centros esenciales de atención y apoyo.

La evolución del papel de las instituciones médicas, cada vez más centradas en la curación holística, hace que la arquitectura hospitalaria sea más desafiante y significativa. Al diseñar estos espacios, los arquitectos contribuyen a reinventar la asistencia sanitaria, dando prioridad no solo a la curación, sino también al cuidado, la sanación y el bienestar general de la sociedad.

Tras muchos años diseñando centros sanitarios, hemos sido testigos de numerosos cambios tanto en los procesos operativos como en el equipamiento hospitalario. Sin embargo, el principal reto en el diseño y la construcción de centros sanitarios —desde un centro de atención primaria hasta un gran hospital— sigue siendo el diseño de su espacio arquitectónico. Si partimos de la base de que los edificios sanitarios son, ante todo, obras de arquitectura, no hay justificación posible para sacrificar la calidad del espacio arquitectónico en favor de la funcionalidad terapéutica. Los edificios sanitarios deben cumplir su función con idoneidad y precisión, pero ello no los exime de dar prioridad a la calidad arquitectónica del edificio.

 

Rambla, Hospital Universitario de Mollet, Mollet del Vallès, Mario Corea Arquitectura. Foto © Pepo Segura
Rambla, Hospital Universitario de Mollet, Mollet del Vallès, Mario Corea Arquitectura. Foto © Pepo Segura

 

Un aspecto clave para lograr este equilibrio radica en comprender la organización interna de los hospitales y cómo sus espacios sirven a una amplia gama de usuarios —pacientes, familiares, personal médico, personal de apoyo— cada uno con necesidades propias. Los diseñadores deben dar prioridad a la seguridad, la comodidad y la accesibilidad, creando entornos que promuevan la curación y la eficiencia. Estas instalaciones suelen funcionar las 24 horas, lo que requiere distribuciones e infraestructuras robustas que soporten una actividad ininterrumpida. Al centrarse tanto en la experiencia humana como en la eficacia operativa, los arquitectos pueden crear espacios que no solo sean tecnológicamente avanzados, sino también acogedores y que brinden apoyo a todas las personas que los visitan.

Teniendo esto en cuenta, comencemos nuestro análisis de los retos que plantea el diseño de un hospital examinando los componentes esenciales de su estructura funcional, que pueden agruparse en cuatro partes diferenciadas.

El primer nivel es el de consultas externas, donde los pacientes reciben tratamiento y regresan a su domicilio habitual tras la visita. Es preferible ubicar esta función en la planta baja para evitar que los pacientes tengan que utilizar ascensores o escaleras para recibir atención. Las oficinas administrativas y de gestión, así como las actividades de admisión y docencia, también suelen ubicarse en este nivel.

La segunda área clave es el servicio de urgencias, estrechamente vinculado a los servicios de diagnóstico por imagen y de cirugía. Estos tres departamentos deben estar conectados mediante vías de circulación específicas para el personal médico y los pacientes ingresados.

En la arquitectura sanitaria, es esencial una planificación meticulosa de la circulación, centrada en optimizar las vías críticas y minimizar las intersecciones y las rutas complejas. También es vital separar el movimiento de los pacientes ambulatorios y los visitantes de los médicos y enfermeros. Distribuciones de circulación claras y sencillas son cruciales para un diseño hospitalario eficaz y facilitan la orientación a todo el mundo.

La tercera es la zona de servicios, que incluye la cocina, la lavandería, los vestuarios, las zonas de almacenamiento y los espacios de servicios. Este nivel está libre de pacientes y reservado exclusivamente para el personal del hospital.

La cuarta zona está dedicada exclusivamente a los pacientes hospitalizados. En algunos hospitales, esta zona se divide en categorías de pacientes: salas de maternidad y pediatría, salas de preoperatorio y posoperatorio para adultos; y zonas para pacientes con infecciones que deben permanecer aislados del resto de pacientes hospitalizados.

Dependiendo del tamaño del hospital, estas tres funciones pueden estar ubicadas en una sola planta, que puede abarcar hasta 6.000 m2, con el servicio de urgencias en un extremo, seguido de los servicios de diagnóstico y tratamiento. A continuación, se encuentra el área quirúrgica, seguida de los servicios ambulatorios. Toda la zona de servicios de apoyo suele localizarse en la parte trasera y cuenta con una zona de carga y descarga para estos servicios.

En los hospitales más grandes, que oscilan entre los 10.000 m2 y los 100.000 m2, suele ser recomendable organizar la distribución en tres niveles.

 

Sala de tratamiento, Instituto Oncohematológico, Hospital Universitario de Mollet, Mollet del Vallès, Mario Corea Arquitectura. Foto © Pepo Segura
Sala de tratamiento, Instituto Oncohematológico, Hospital Universitario de Mollet, Mollet del Vallès, Mario Corea Arquitectura. Foto © Pepo Segura

 

Debemos prestar la misma atención al estudio de los sistemas del edificio, cuya complejidad va en aumento y que requieren espacios específicos y de fácil acceso para su mantenimiento. Esta exigencia tiene un profundo impacto en el diseño, las dimensiones y la organización espacial del edificio.

Sin embargo, estas exigencias funcionales no deben comprometer aspectos fundamentales del diseño arquitectónico, como el uso bien pensado de la luz natural en el interior del edificio. La luz natural desempeña un papel fundamental en el bienestar de todas las personas que ocupan los espacios hospitalarios. Su variación desde el amanecer hasta el anochecer es esencial en los entornos hospitalarios, ya que marca el paso del tiempo y proporciona un sentido de ritmo a los pacientes, al personal médico y a los trabajadores de servicios, que a menudo pasan largos períodos en el interior.

Numerosas investigaciones demuestran que los espacios con abundante luz natural y elementos naturales ayudan a los pacientes a recuperarse más rápidamente y facilitan el trabajo de los médicos y cuidadores. En nuestros proyectos hospitalarios, hemos convertido la luz natural en un elemento central del diseño, complementado con patios verdes y árboles. Estos elementos naturales transforman los entornos clínicos en lugares acogedores y familiares donde tanto los pacientes como los profesionales se sienten a gusto.

 

Patio interior, Hospital Universitario de Mollet, Mollet del Vallès, Mario Corea Arquitectura. Foto © Pepo Segura
Patio interior, Hospital Universitario de Mollet, Mollet del Vallès, Mario Corea Arquitectura. Foto © Pepo Segura

 

Las proporciones del edificio son un aspecto esencial de un tema fundamental y perdurable en la arquitectura, y en el diseño hospitalario son especialmente importantes.

La relación entre la superficie y la altura varía según las distintas zonas del hospital. Por ejemplo, la zona de circulación de pacientes ambulatorios, cerca de la entrada principal, cuenta con espacios más amplios y techos de doble o triple altura.

Las zonas de circulación médica están mejor controladas, con anchos de planta de entre 2,40 y 3 m y alturas de entre 2,50 y 3 m. En las zonas de servicio, las alturas de las zonas de circulación oscilan entre 3 y 4 m; y los anchos, entre 2,50 y 3 m.

Las proporciones de las salas de pacientes y de exploración también son fundamentales.

Entre los factores clave se incluyen la relación entre la ventana y la profundidad de la sala, así como el flujo de movimiento alrededor del mobiliario. La altura del techo debe determinarse en función de las dimensiones de la planta; por ejemplo, una sala de 3,70 x 5 m no debe tener la misma altura de techo que un pasillo de 6 m de ancho y 100 m de largo.

Por último, los hospitales deben responder a las condiciones y características de su ubicación: densidad y distribución de la población, geografía, clima, topografía, desarrollo socioeconómico y cultural, nivel de formación del personal médico y de enfermería, características urbanísticas y servicios de infraestructura. Estas variables deben considerarse en el contexto de una red sanitaria más amplia y de la capacidad de evolución futura.

Una planificación cuidadosa de las distintas entradas al hospital —evitando cruces y garantizando su independencia— es un aspecto fundamental. Esto requiere un análisis minucioso de la relación con el entorno inmediato y del impacto en el emplazamiento. Las limitaciones funcionales deben tenerse muy en cuenta en el diseño para garantizar una adecuada integración con los patrones de circulación urbana del lugar donde se ubica el edificio.

 

Exterior, Hospital General Mateu Orfila, Maó, Menorca Mario Corea. Arquitectura, Foto © Pepo Segura
Exterior, Hospital General Mateu Orfila, Maó, Menorca, Mario Corea Arquitectura, Foto © Pepo Segura

 

En última instancia, el diseño de los hospitales debe garantizar una prestación de servicios eficiente, tanto desde el punto de vista médico como en términos de costos operativos generales, especialmente en los hospitales públicos cuyos costos son sufragados por la sociedad. Al mismo tiempo, los hospitales deben ser seguros en el desempeño de sus funciones, tanto para los pacientes como para el personal, ya que a menudo hay vidas en juego.

En conclusión, un edificio que se sitúa constantemente en la frontera entre la enfermedad y la salud —y cuyo objetivo principal es salvaguardar la vida— requiere espacios centrados en las personas, donde éstas se sientan atendidas y valoradas durante toda su estancia hospitalaria. En última instancia, los espacios sanitarios pueden variar en escala y complejidad, pero en esencia todos comparten el mismo propósito: cuidar a los pacientes y al personal sanitario; y garantizar la salud de nuestra sociedad.

 

 

 

 


Mario Corea, Hon. FAIA

Socio fundador de Mario Corea Arquitectura, con sede en Barcelona, Buenos Aires y Rosario. Es arquitecto por la Universidad Nacional de Rosario (UNR), posee una Maestría en Diseño Urbano por la Harvard GSD y un Diploma en Estudios Urbanos por la Architectural Association. Entre sus numerosas distinciones, ha recibido el Premio Nacional de Arquitectura del Fondo Nacional de las Artes de Argentina en 2016, y es Doctor Honoris Causa por la UNR y la Universidad de Mar del Plata. Entre 1976 y 2007 fue profesor en la Escola Tècnica Superior d’Arquitectura del Vallès, y ha sido profesor visitante y conferenciante en numerosas universidades internacionales. Desde 2015 se desempeña como Director Académico de LA(H)B Laboratorio Arquitectura Hospitalaria Barcelona, una plataforma académica y profesional dedicada a la investigación de nuevos conceptos en la arquitectura sanitaria.

Dirección: Grassot, 10-12 Baixos, 08025 Barcelona

Teléfono : (+34) 93 476 07 32

Web https://mariocorea.com/

Linkedin https://es.linkedin.com/company/mario-corea-arquitectura

Instagram https://www.instagram.com/arquitecturamca/

 

 

 

 

 

 

This post was created with our nice and easy submission form. Create your post!

Qué opinas?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

GIPHY App Key not set. Please check settings

Hacia una arquitectura más eficiente y sostenible

Sanatorio Swiss Medical Nordelta

Sanatorio Swiss Medical Nordelta