Una arquitectura para la salud con diseño saludable fue el propósito que sentó las bases y leyes principales para el diseño de esta obra. Nos interesaba la noción de lo saludable desde la definición clínica más amplia de lo sano. Un diseño saludable no es más que la suma de decisiones sanas basadas en el sentido común de que prevenir es mejor que curar. Más que atacar los síntomas, nos interesa tratar la condición general del paciente/ciudadano.
La construcción del Hospital Regional de Rancagua demoró tres administraciones. Michelle Bachelet aprobó el diseño, presentó la maqueta y puso la primera piedra, Sebastián Piñera administró gran parte de la ejecución y nuevamente Michelle Bachelet inauguró el edificio.

La responsabilidad de planificar el Hospital de Rancagua (HRR) en términos de su arquitectura e ingeniería era tan grande como la responsabilidad de responder urbanísticamente sobre un terreno de 8 hectáreas ubicado en el límite entre la ciudad y el campo.
Intencionalmente hicimos colisionar la condición urbana con la condición geográfica y por eso HRR es un hospital mitad blanco y mitad verde. Agregamos una capa de humanismo a la especificidad clínica del programa médico mediante operaciones espaciales saludables y generosas.

Además de cuidar la salud operando quirúrgicamente, operamos sobre la identidad cultural de la región de O´Higgins de manera preventiva, garantizando un permanente superávit de espacio público al interior del complejo desde el cual contemplar el paisaje chileno profundo. Una banca de pueblo para observar los cambios futuros de este (por ahora) tranquilo rincón.


La geometría no rectangular en las losas, vigas y barandas de cada nivel, multiplicada en toda la altura del edificio, suma sus efectos individuales y le da un carácter específico al volumen de aire del hall, que de otra manera habría resultado predecible y aburrido. Detrás de una fachada rigurosamente ortogonal se esconde un interior suavizado que conversa con la vegetación interior. Tanto las escaleras como los puentes de acceso se descuadran también tomando personalidad y jerarquía, como cuando cierras un poco los ojos y lo ves todo más borroso pero lindo.
Como una declaración urbanística a escala geográfica llevamos esta lógica al extremo en el acceso público que conecta fluidamente el parque de estacionamientos con el parque interior elevado, salvando cuatro pisos mediante otra línea curva, esta vez vertical y cubierta de vegetación. Como Rancagua no tiene cerros urbanos que escalar, la contribución de esta curva a la salud de la población es su invitación al saludable ejercicio de prescindir del ascensor.
Los párrafos precedentes, incorporan textos del libro “Diseño Saludable, arquitectura para la salud pública en Chile” (Editorial ocholibros – Chile 2021) debidamente seleccionados por el arquitecto de la obra y coautor del libro.
Resumen
El Hospital Regional de Rancagua (HRR) suma una superficie total construida de 88.626 m2, convirtiéndose en la obra de infraestructura hospitalaria más grande de la sexta región, en Chile. El edificio, de seis pisos, contempla 406 camas de hospitalización y 96 camas críticas, 8 salas de parto integral, 14 pabellones quirúrgicos, 11 salas de diagnóstico por imagen (incluye resonador magnético y escáner) y 44 boxes de consultas; áreas de laboratorios, medicina física y rehabilitación, anatomía patológica, centrales de alimentación, farmacia, lavandería y esterilización; además de un auditorio para 300 personas, un jardín infantil con sala cuna y guardería, y un total de 500 estacionamientos.
Respecto de su relación con el paisaje, el hospital fue diseñado para que gran parte de sus espacios comunes tengan vistas a jardines ya sean interiores como exteriores, con el fin de aportar bienestar a sus usuarios. Además esta infraestructura de espacio público está abierta a la comunidad con plazas y parques, áreas deportivas y de esparcimiento para funcionarios, ciclo vías, comercio local entre otros.
El proyecto goza de alrededor de 16.000 m2 de techo jardín completamente accesible y un diseño bioclimático que permite un aprovechamiento ideal de las condiciones locales con un diseño de envolvente térmica de alta eficiencia, que incluye desde protecciones solares exclusivas hasta la eliminaciones de puentes térmicos. Se proyectó además un sistema geotérmico “agua-agua” de pozo profundo para generación de frio y calor para el sistema de climatización, que entre otros incluye cielos radiantes en hospitalizaciones. También destaca un sistema de paneles fotovoltaicos en sus cubiertas, que complementan requerimientos eléctricos.
Envolvente térmica de alto rendimiento
Consiste en un sistema de tratamiento exterior para la totalidad de los elementos que componen la envolvente del edificio, suelo, muros, techumbres donde se definió que la envolvente de mejor comportamiento estaría compuesta por un aislamiento térmico de 20 cm en techumbre, 10 cm en muros y 5 cm en suelo, además de vidrio doble hermético en carpintería de pvc para las ventanas. La utilización de este “envoltorio” exterior y la liberación de los puentes térmicos, permiten una reducción en la demanda anual de energía para climatización de un 45 por ciento. Para asegurar que estas reducciones se lleven efectivamente a cabo, se desarrolló un exhaustivo e inédito, para su época, proyecto específico de detalles constructivos de toda la envolvente.
Geotermia
El hospital cuenta con un sistema de geotermia, que consiste en la extracción de agua en profundidad mediante pozos que entregan caudales máximos de 80 litros x segundo. Mediante bombas de calor agua-agua se genera la transferencia de energía, desde la napa subterránea al sistema de entrega; este último distribuye tanto por cielos radiantes –sistema de calefacción y refrigeración por “capilares de agua”, que en superficie logra un clima agradable en la habitación sin molestas corrientes de aire–, como cajas de volumen de aire variable, dependiendo de las distintas funcionalidades y requerimientos del edificio.
Orientación
Cada uno de los espacios del complejo fue diseñado bajo la idea de ambientes saludables. De ahí que tanto para los espacios interiores como exteriores está contemplada la utilización de materiales, vegetaciones y colores conforme a su orientación y exposición lumínica. De hecho, todas las hospitalizaciones tienen una orientación norte para aprovechar mejor los rayos solares, teniendo así más iluminación durante todo el día y mayor temperatura en invierno. También incorpora patios de luz para contar con espacios luminosos y disminuir el uso de la luz eléctrica. Por último, otro énfasis fue privilegiar la utilización de áreas de ventilación natural, ahorrando en aire acondicionado.

FICHA TÉCNICA
Proyecto: Hospital de Rancagua
Arquitecto: Jaime Sáez Rojas, SWARQ S.A
Constructora: Consorcio Comsa-OAS-Echeverría Izquierdo
Años de proyecto: 2007 a 2009
Años de construcción: enero 2010 a junio 2015
Superficie construida: 88.626 m2
Costo construcción: $135 MM de dólares (U$D)



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