Comenzar a trabajar en un país extranjero implica desarrollar varias aptitudes personales, como la actualización y la adaptación a una sociedad/cultura, al igual que la flexibilidad y la readecuación. Entre ellas se puede hacer un paralelismo en cuanto a trabajos de arquitectura hospitalaria, proyectos nuevos o remodelaciones, ya que considero que dichas apitudes también deben ser tenidas en cuenta para la generación de los espacios arquitectónicos, de acuerdo a las tareas a desarollar y el paso del tiempo.
Haciendo una breve comparación con mi experiencia laboral en Argentina, la forma de encarar los proyectos arquitectónicos no difiere mucho entre un país y el otro, debido a la globalización y la rápida viralización de la información. De lo contrario, se encuentra una diferencia más notoria en cuanto a algunos métodos constructivos, debido a la protección que debe realizarse frente al clima en esta zona geográfica. Muchas normativas fueron adaptadas para dar respuesta a ello, como es el caso de las carpinterías o los muros exteriores. En cuanto a los materiales de terminación, en Alemania hay una oferta más amplia de los que cumplen con las reglamentaciones sanitarias. Por ejemplo, en locales donde los revestimientos de los muros interiores deben proporcionar superficies anticépticas, aquí se utilizan pinturas especiales en lugar de revestimientos vinílicos, como se acostumbra en Latinoamérica. Por otro lado, el trabajo colaborativo (sistema BIM), entre proyectistas y asesores técnicos está más desarrollado, lo que facilita y acelera el proceso de documentación técnica.
Mi primer aporte como parte de un equipo especializado en arquitectura hospitalaria en Alemania, transcurre en el proyecto de ampliación interdisciplinaria y multifuncional para el Hospital St. Bernward de Hildesheim, el cual describiré a continuación.

Reseña histórica
El Hospital St. Bernward está ubicado en Hildesheim, región de Baja Sajonia, Alemania. Sus orígenes datan del año 1734, cuando una comunidad de monjas fundó una casa de cuidado de enfermos. En el año 1852 obtuvo el nombre actual, cuando en el ala sur de un antiguo monasterio se instalaron las primeras habitaciones. Durante la segunda guerra mundial el hospital se vio gravemente afectado. Luego de su culminación y hasta la actualidad recibió una serie de donaciones, que ayudaron a su constante puesta en valor, expansión y actualización tecnológica.


Descripción arquitectónica
Debido a su ubicación en el centro de la ciudad, el Hospital St. Bernward está a poca distancia para la mayoría de la población. Una de las intenciones de emplazamiento es aprovechar al máximo el espacio limitado en el terreno, en beneficio tanto del personal como de los pacientes. Con el nuevo edificio, la superficie total aumentará 13.000 m2, distribuidos entre la planta baja, un subsuelo y 6 niveles de altura. El nuevo acceso de ambulancias se encuentra separado del acceso de pacientes ambulatorios, recurso que evita que se mezclen los distintos flujos de tráfico. La reducción de las distancias entre los distintos pabellones y áreas especializadas asegura una mejora en cuanto a los procesos internos del hospital. El nuevo cuerpo encaja perfectamente en el entorno de los edificios antiguos, tanto por el diseño de la fachada, la forma de la cubierta y la disposición de las plantas. Cabe destacar que, a pesar del poco espacio con el que se cuenta para este proyecto, se ha dado importancia a generar visuales hacia espacios verdes exteriores y pregona la iluminación y ventilación natural en la mayoría de los locales: recursos que ayudan a la recuperación exitosa de los pacientes y a darle confort al personal. Por otro lado, cuenta con circulaciones amplias y niveles altos, permitiendo un mejor tendido de las instalaciones y desarrollo de las tareas diarias.
Funciones médicas
La ampliación contará con 161 camas nuevas. Las funciones médicas se adaptarán y conectarán perfectamente a las del edificio existente.
La PB se anexa al área de diagnóstico, fisioterapia y observación. Contará con un nuevo servicio de guardia, un área exclusiva para diagnóstico pre natal, un acceso de emergencias con schockroom y tomógrafo computado (locales conectados para trasladar al paciente rápidamente en caso de urgencia). Además, se agrega al conjunto hospitalario un espacio social, con gastronomía y salas de espera más flexibles y cómodas para los pacientes y/o sus visitas.
Entre las plantas superiores se distribuyen las áreas funcionales de cuidados generales, atención pediátrica y a la maternidad, como así también un área de geriatría y otra de cuidados paliativos. Las mismas cuentan con una circulación principal que garantiza distancias cortas y altos efectos de sinergia para los pancientes y el personal asistencial.


Por otro lado, se planifica un área de cuidados intensivos pediátricos y de neonatología. En cuanto al departamento de cirugía actual, se ampliará con el desarrollo de un nuevo quirófano séptico.
El departamento de maternidad se ampliará con nuevas salas de parto y consultorios flexibles, previstos para transformarse en salas de partos en caso de que las demás estén ocupadas. Para la consideración de deseos específicos de comodidad, dos salas contarán con piletas especiales para dar a luz en el agua, en caso de que los padres deseen optar por esta práctica.
En cuanto al diseño, se sostiene que la humanización es un concepto importante para la pronta recuperación de los pacientes. Por lo tanto, las habitaciones estarán ambientadas especialmente para madres y niños, además de contar con mobiliario a medida de ambos grupos etarios.
Conclusión
Arquitectónica y médicamente, es un edificio a la altura de las circunstancias, dando respuesta a la demanda social y cultural, cuestión que debe ser tenida en cuenta en todo proyecto arquitectónico, no solo en Europa, sino también en el resto del mundo. Por otro lado, considero que la arquitectura no solo debe acompañar al avance de la tecnología, sino que debe aprovechar su avance con el fin de ayudar a que las personas puedan vivir, sanar y desarrollar sus actividades diarias, en espacios más confortables y salubres.
Martín Bentolila es arquitecto, graduado de la FADU UBA. Actualmente trabaja como proyectista en el estudio SWP Architekten, Hannover, Alemania, donde se desarrollan mayormente proyectos de arquitectura hospitalaria.
El inicio de la carrera sucedió en el año 2009, en Philips Healthcare Argentina, alcanzando el puesto de project manager, a cargo de obras para salas de diagnóstico por imágenes. Entre los años 2016 y 2020, arquitecto semi-senior en la gerencia de arquitectura de Swiss Medical Group, Buenos Aires, como proyectista y director de obra de clínicas y centros médicos, entre ellos, Clínica Altos de Salta y Nordelta. Expositor en el 30º Congreso Latinoamericano de AADAIH, presentando el proyecto final de la Universidad, Unidad de Asistencia Primaria de Salud.



GIPHY App Key not set. Please check settings